Prisión preventiva para el tercer clan familiar por microtráfico en San Javier
La Justicia dictó la cautelar para parte de una organización desbaratada el 6 de marzo. Es la tercera estructura delictiva de tipo familiar detectada en la ciudad, en el marco de una investigación que ya imputó a 17 personas.
Los fiscales Haidar y Lipowy solicitaron prisión para los máximos responsables. Foto: El Litoral
La investigación por microtráfico en San Javier sumó un nuevo capítulo este viernes 20 de marzo, cuando la Justicia dictó prisión preventiva para tres integrantes de una organización familiar dedicada a la venta de estupefacientes y otorgó la libertad con restricciones a otros dos.
Se trata del tercer clan desarticulado en el marco de una pesquisa más amplia que expuso el funcionamiento de redes domésticas de narcomenudeo en esa ciudad de la costa santafesina.
Once allanamientos se realizaron el 6 de marzo pasado en San Javier. Foto: Prensa PDI
La audiencia de medidas cautelares fue presidida por el juez Nicolás Falkenberg, a partir del requerimiento de los fiscales Arturo Haidar (de la Unidad Fiscal Especial en Microtráfico) y Pablo Lipowy (de la Unidad Fiscal San Javier).
Ambos funcionarios del MPA sostuvieron que la estructura operó al menos desde comienzos de 2025 hasta el 6 de marzo, cuando se concretaron los allanamientos que permitieron desbaratarla.
Venta barrial y organización familiar
Según la acusación, la banda funcionaba desde una vivienda ubicada en calle San Cayetano al 1100, en el barrio San Antonio, donde se realizaban ventas bajo la modalidad de “pase de mano”. En ese esquema, los compradores llegaban en distintos horarios —a pie, en motocicletas o vehículos— para adquirir pequeñas dosis de droga a cambio de dinero.
Como resultado de los procedimientos, se secuestraron 28,6 gramos de cocaína ocultos en un automóvil estacionado frente al domicilio, además de una balanza digital utilizada para el fraccionamiento.
Durante la audiencia, la fiscalía destacó la labor de la PDI San Javier. Foto: El Litoral
La investigación permitió establecer que la droga era traída desde la ciudad de Santa Fe y luego distribuida en San Javier. A su vez, se detectó que parte de las operaciones se realizaban mediante billeteras virtuales, con múltiples transferencias de montos reiterados —principalmente de 5.000 y 10.000 pesos— compatibles con la compra de estupefacientes.
En este entramado, la fiscalía atribuyó a Mónica María Itatí López un rol central en la coordinación del punto de venta y la logística general; a su pareja, Marcelo Simón López, funciones vinculadas al traslado y manejo del dinero; y a Rodrigo Fabián Escobar -hijo de Mónica López- la tarea de abastecimiento mediante viajes a la capital provincial.
Los tres quedaron en prisión preventiva como coautores del delito de comercialización de estupefacientes agravado.
Liberados con restricciones
En tanto, Ayrton Leonel Escobar —hijo menor de M. López— y la pareja de este, Evelyn Estefanía López, recuperaron la libertad bajo medidas alternativas. Ambos fueron considerados partícipes secundarios, ya que, según la investigación, cumplían tareas de apoyo como alertar sobre posibles procedimientos policiales.
Un dato relevante es que los dos tenían vínculos con fuerzas de seguridad al momento de los allanamientos -ella era policía en actividad y él en disponibilidad-, lo que, para los investigadores, reforzaba su rol dentro de la estructura.
Tres clanes, un mismo patrón
El caso se inscribe en una investigación mayor que permitió detectar tres organizaciones independientes, pero con características similares: liderazgo femenino, integración por lazos familiares y abastecimiento desde la ciudad de Santa Fe.
En esa línea, durante la misma semana ya se habían resuelto las situaciones procesales de los otros dos grupos. Uno de ellos, liderado por una mujer que operaba incluso desde la cárcel, tiene a sus principales integrantes en prisión preventiva tras una investigación de larga data.
El restante, con base también en el barrio Los Reubicados, avanzó en su etapa imputativa y culminó con medidas privativas de la libertad para tres integrantes y alternativas a la prisión para otros cuatro..
Los tres casos evidencian una modalidad reiterada de narcomenudeo en San Javier, con estructuras familiares que operaban de manera autónoma pero bajo lógicas similares de organización, distribución y comercialización.
Con estas decisiones judiciales, la investigación coordinada por la Unidad Fiscal Especial en Microtráfico, dirigida en Santa Fe por el fiscal Diego Vigo, consolida su avance sobre redes locales de venta de droga, incorporando además el análisis de movimientos financieros y nuevas formas de comercialización que combinan lo presencial con herramientas digitales.