La Justicia desmembró otro clan narco en San Javier: prisión preventiva, domiciliaria y restricciones
La jefa del grupo quedó con arresto domiciliario -con tobillera electrónica-, mientras que su hermano y otro integrante seguirán presos. Dos imputados recuperaron la libertad con prohibición de ingresar a la ciudad. Hay dos prófugos. Otras dos mujeres recuperaron la libertad la semana pasada.
La PDI realizó once allanamientos el 6 de marzo en la ciudad de San Javier. Foto: Prensa PDI
La Justicia provincial avanzó en el desmantelamiento de una organización dedicada al narcomenudeo en San Javier, al dictar este martes medidas cautelares diferenciadas para cinco integrantes de un clan familiar investigado por comercialización de estupefacientes.
La resolución fue adoptada por el juez Leandro Lazzarini, en el marco de una causa que se desprende de una investigación mayor que involucró a múltiples grupos y derivó en una serie de allanamientos con 17 detenidos.
La audiencia de medidas cautelares se celebró este martes en los tribunales de Santa Fe. Foto: archivo
Como resultado de la audiencia de prisión preventiva celebrada en los Tribunales de Santa Fe, tres de los principales acusados continuarán detenidos, en el caso de la líder del grupo, Julieta Agustina Eusebi, bajo el régimen de prisión domiciliaria con monitoreo electrónico.
En tanto, otros dos imputados recuperaron la libertad, aunque deberán cumplir estrictas reglas de conducta, entre ellas la prohibición de regresar a la ciudad de San Javier.
Estructura familiar y roles
La investigación, iniciada a mediados de 2025, permitió reconstruir el funcionamiento interno del grupo, asentado principalmente en el barrio Los Reubicados (también conocido como barrio Central). Según la acusación, Eusebi encabezaba la estructura desde su vivienda de calle San Francisco, donde se secuestraron más de 37 gramos de marihuana durante uno de los allanamientos.
Su hermano, Sergio Alfredo Eusebi, cumplía funciones clave en la logística y seguridad del emprendimiento ilegal, incluyendo el manejo de armas de fuego. En su domicilio se hallaron dosis de cocaína fraccionadas listas para la venta. Ambos cuentan con antecedentes condenatorios, un elemento que fue ponderado al momento de resolver su situación procesal.
La red se completaba con colaboradores secundarios, entre ellos las parejas vinculadas al grupo —Romina Raquel Kopp y Antonio Ramón Pérez; Mauricio José Kopp y Zaida Yamila Gutiérrez—, quienes contribuían en la venta. Además, Lucas Martín Forestier fue identificado como el conductor del vehículo utilizado para trasladarse a la ciudad de Santa Fe, donde adquirían la droga.
Medidas cautelares
Durante la audiencia, el fiscal Arturo Haidar solicitó la prisión preventiva efectiva para los principales imputados (Julieta y Sergio Eusebi y Antonio Pérez), al considerar acreditados riesgos procesales y la gravedad del delito —comercialización de estupefacientes agravada por la intervención organizada de tres o más personas—.
El fiscal Arturo Haidar imputó el viernes pasado a 17 miembros de tres familias narco. Foto: Archivo
Respecto de Julieta Eusebi, la defensa particular, a cargo de la abogada Candela Zini, planteó la necesidad de morigerar la medida en función de su rol como madre de cuatro hijos menores de edad, uno de ellos con una patología respiratoria crónica. El fiscal se opuso al beneficio al advertir que el arresto domiciliario podría facilitar la continuidad de la actividad delictiva.
No obstante, el juez Lazzarini resolvió conceder la domiciliaria bajo estrictas condiciones de control, mientras que su hermano Sergio y Antonio Ramón Pérez continuarán detenidos.
En paralelo, se dispuso la libertad con restricciones para Mauricio José Kopp y Lucas Martín Forestier, considerados partícipes secundarios y sin antecedentes penales. Ambos deberán fijar residencia fuera de San Javier —uno en la ciudad de Santa Fe y otro en Colonia Francesa— y cumplir normas de conducta.
Contexto de la investigación
La causa tiene origen en un episodio ocurrido en junio de 2025, cuando se registraron disparos en cercanías a la vivienda de Julieta Eusebi. Ese hecho motivó una intervención policial en la que se incautaron 38 gramos de cocaína y permitió abrir una línea investigativa que derivó en la identificación del grupo.
El 6 de marzo pasado, la Policía de Investigaciones, junto con la Unidad de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación y la Fiscalía de San Javier, ejecutó once allanamientos simultáneos en distintos puntos de la ciudad. El operativo confirmó la existencia de al menos tres estructuras familiares que operaban de manera paralela en los barrios Los Reubicados y San Antonio.
En ese contexto más amplio, la causa contra el clan Eusebi constituye uno de los desprendimientos ya judicializados, con nueve imputados en total, de los cuales dos permanecen prófugos.