El Litoral
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A un mes de la muerte de Fabricio Echagüe, su padre Miguel Ángel denunció los beneficios que ofrece el sistema carcelario para las tres personas que están imputadas por el delito de homicidio. No habían pasado dos semanas del asesinato de su hijo que aparecieron en la red social Facebook imágenes con los presos a punto de comer un suculento asado dentro del penal más importante de la provincia.
“Estas tres personas están presas en Coronda y lo que yo me pregunto es por qué tienen tantos privilegios en la cárcel, a ver quién me da una explicación”, cuestionó el hombre, dolido porque mientras él y su familia hacen el duelo, los lugares de encierro previstos para quienes violan la norma son utilizados como centros de diversión.
Miguel Ángel Echagüe tiene 58 años, es jubilado de la Policía y vive junto a su familia en barrio San Lorenzo. La muerte de su hijo fue presentada en las primeras horas como una disputa entre las barras bravas de los clubes Colón y Unión, pero esa versión fue perdiendo fuerza con el paso del tiempo.


































