El Tribunal de Enjuiciamiento para jueces y magistrados del Poder Judicial de Santa Fe se reunió este martes en la sede de tribunales de la capital provincial, para tratar el caso en el que se investiga al juez del ex Tribunal Colegiado de Familia Nº 3 de la primera circunscripción, Fabio Della Siega.
La Procuración pidió la destitución del juez de Familia de Santa Fe, Fabio Della Siega
La audiencia celebrada este martes estuvo a cargo de la Corte Suprema en pleno; dos representantes del poder legislativo y otros dos por los colegios de abogados. El magistrado permanece suspendido desde mayo de 2025.

La audiencia de vista de causa contó con la presencia de la Corte Suprema de Justicia en pleno, encabezada por su presidente, el Dr. Rafael Gutiérrez y los ministros Roberto Falistocco, Eduardo Spuler, Daniel Erbetta, Margarita Zabalza, Jorge Baclini y Rubén Weder.

Completaron el tribunal los representantes del Poder Legislativo provincial, senador Felipe Michlig; y el diputado José Corral; junto a los representantes de los Colegios de Abogados, Lucas Galdeano y Marisa Ferrero.
Destitución vs. reintegro
Las partes fueron citadas para las 11 de la mañana, en el Salón de Actos de la Corte, donde el Procurador General, Jorge Barraguirre, pidió a los miembros del jury “la destitución del Dr. Fabio Della Siega”.
Por contrapartida, los abogados Marcel Parachú Marcó, Nahuel Cassini y Esteban Romero, a cargo de la defensa del juez, reclamaron a los miembros del tribunal “el rechazo” de los cargos alzados por la Procuración y “el reintegro del Dr. Della Siega a su lugar” de trabajo.

Dicha instancia fue el corolario de una denuncia radicada a mediados de 2023 por la Asociación Civil Red de Víctimas de Violencia (Red Viva), la cual le valió la suspensión en el cargo en mayo de 2025.
El escrito dirigido al máximo órgano del Poder Judicial de Santa Fe apuntaba al desempeño del Dr. Della Siega y otros dos magistrados del mismo fuero de Familia, cuyo devenir tuvo desenlaces diferentes.
Perspectiva de género
En el caso de este martes, el Dr. Barraguirre concentró la atención en lo que la Procuración consideró “errores reiterados” y “errores gravísimos” en cabeza de uno de los miembros del entonces Tribunal Colegiado de Familia Nº 3 (actualmente Juzgado Unipersonal de Familia Nº 5).
Entre los cargos esgrimidos por el acusador cuentan la “ignorancia manifiesta del derecho” en función de resoluciones analizadas en las que la Cámara llegó a solicitar sanciones específicas y apercibimiento al magistrado, por su forma de aplicar el derecho.
También alegó “insensibilidad” o “ausencia” hacia la perspectiva de género en varios de los expedientes analizados, llegando a fijar una audiencia de conciliación entre un padre y una madre víctima de violencia de género.

En su exposición, el procurador Barraguirre habló de la “insensibilidad hacia el tiempo de duración de los procesos”, señalando la demora de 15 meses para levantar un embargo de una cuenta que afectaba la manutención de un menor de edad y su círculo familiar; o la tramitación de un proceso de revinculación que ya lleva tres años sin resolución.
También destacó el acusador un sistema de “delegación impropia e indebida de funciones” que se había montado en el juzgado de Della Siega, dando a funcionarios de segunda línea la responsabilidad de fallar en casos controvertidos.
Y por último, puso de resalto situaciones de “violencia laboral y de género” bajo la órbita del tribunal que dirigía, cuando ante situaciones puntuales respondía a sus empleadas con frases como: “no veo ninguna piña, así que acá no pasó nada”; o “No veo moretones, está todo bien”.
Sistema al límite
Los tres defensores del magistrado se repartieron la alocución, siendo el Dr. Esteban Romeno el primero en sostener que “la acusación construye su planteo a partir de una lectura fragmentaria del desempeño del Dr. Della Siega, basada en expedientes puntuales seleccionados, sin incorporar el contexto estructural en el que se desarrollan esas decisiones”.
El Dr. Cassini, por su parte, remarcó que el fuero de Familia “funciona desde hace años en condiciones críticas, caracterizadas por una sobrecarga de trabajo sostenida, escasez de recursos humanos y materiales, y la creciente complejidad de los conflictos que deben resolverse, muchas veces con carácter urgente y simultáneo”.
En tanto Parachú Marcó puso especial énfasis en “reconstruir el contexto a partir de una amplia producción probatoria: testimonios de magistrados, funcionarios y operadores del sistema, informes institucionales, datos estadísticos y documentación que reflejan el funcionamiento real del fuero”.
Sobre esa base, la defensa de Della Siega sostuvo que las situaciones cuestionadas no pueden analizarse de manera aislada ni como incumplimientos individuales, sino como manifestaciones de un sistema exigido al límite de su capacidad operativa.
La defensa también destacó la trayectoria de más de 13 años del Dr. Della Siega en el ejercicio de la magistratura, sin antecedentes disciplinarios de gravedad, y planteó que su actuación debe ser evaluada en forma integral y no a partir de episodios aislados.









