"No le tirotearon la casa a la familia de Felipe, que se sepa. Le tiraron a La Chana", una mujer que tuvo causas como mechera y que en 2015 firmó un juicio abreviado por el atraco a un local de teléfonos celulares. Luego se la vinculó al narcomenudeo bajo las órdenes del clan Ungaro-Funes, aunque nunca se le abrió causa por ese delito. Su casa de 24 de Septiembre y Guerrico fue allanada y tiroteada en varias ocasiones, según explicó el día después del ataque, mientras Schneider agonizaba. "El yerno de ella, Lukitas, se estuvo tiroteando desde la moto todo el día y se ve que los de la otra banda salieron a cazarlo. Felipe salió a cerrar la ventana y justo rebotó una bala y el disparo lo alcanzó”, agregó un vecino. En la escena del crimen, el gabinete criminalístico recolectó 11 vainas servidas calibre 9 milímetros.