Después de lo que fue el violento episodio que ocurrió este martes por la noche en el Hospital Provincial de Rosario y que conmovió a los profesionales de salud de toda la provincia, cuando un grupo de sicarios ingresó al efector público donde se encontraba atendiéndose un preso -aún se investiga si para rescatarlo o ultimarlo- y realizaron más de una docena de disparos y que al huir, se cruzaron con el policía el oficial Leoncio Bermúdez, quien se encontraba de servicio en el destacamento policial ubicado en la entrada del efector sobre calle Zeballos, y lo asesinaron a sangre fría, habló públicamente la directora del hospital y sentenció: “Esto no da para más”.

































