Imputaron y dejaron en prisión preventiva a los tres hombres detenidos la semana pasada por el crimen de Francisco Villagoiz, el hombre de 70 años herido de muerte durante una entradera en su quinta de Sauce Viejo. Era padre del reconocido nadador de aguas abiertas Gabriel Villagoiz.
Prisión preventiva para los tres imputados por el crimen de Francisco Villagoiz en Sauce Viejo
Les atribuyeron los delitos de "homicidio criminis causa" y “robo calificado” por el violento episodio ocurrido en septiembre del año pasado, en el que hirieron de muerte al hombre de 70 años.

La audiencia se realizó el martes por la tarde en los tribunales de la ciudad de Santa Fe, ante el juez penal Sebastián Szeifert, quien dispuso la prisión preventiva de Jorge Maximiliano Salva, Miguel Ángel Bavera y Basilio Hugo Fasolo.

Los tres hombres, de entre 26 y 37 años, habían sido imputados previamente por el fiscal Gonzalo Iglesias como coautores de los delitos de “homicidio criminis causa” y “robo calificado por el uso de arma de fuego, por escalamiento y fractura y por haber sido cometido en poblado y en banda”.
Salva, Bavera y Fasolo permanecían prófugos desde septiembre del 2025, y fueron detenidos el pasado viernes 15 de mayo durante una serie de allanamientos realizados en barrio Barranquitas por personal de la Policía de Investigaciones (PDI).

El fiscal subrayó que la investigación continúa abierta para determinar la posible participación de una cuarta persona que también habría estado dentro del domicilio, así como la existencia de "entregadores" o autores intelectuales que pudieran haber aportado información sobre la víctima a los delincuentes.
“Llévense todo”
La fatal entradera ocurrió durante la madrugada del sábado 13 de septiembre del año pasado, en una vivienda ubicada en la intersección de las calles Buenos Aires y Uruguay, en la zona céntrica de Sauce Viejo.
Según la teoría del caso que maneja la fiscalía, los perpetradores habrían actuado con una distribución de roles definida previamente, que incluyó a un conductor que aguardó en el exterior y a otros sujetos que irrumpieron violentamente en la propiedad.

Villagoiz se encontraba reunido con un amigo cuando al menos tres delincuentes irrumpieron en el inmueble tras romper unas rejas. En medio del violento asalto, uno de los intrusos abrió fuego sin mediar palabra, impactando un proyectil en la nuca del dueño de casa. El fiscal indicó que fue el propio Villagoiz quien, en un último esfuerzo, le gritó a los atacantes “llévense todo".
Los delincuentes escaparon del lugar dejando tras de sí una escena de sangre y casquillos de diversos calibres.

La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital José María Cullen, donde permaneció internada en terapia intensiva con asistencia mecánica respiratoria. Tras once días de agonía, las autoridades médicas confirmaron su fallecimiento el 24 de septiembre, lo que transformó la causa de tentativa de homicidio a homicidio consumado.
La investigación
Llegar a la detención de los sospechosos demandó meses de trabajo por parte del Departamento Operativo de la PDI. Los pesquisas analizaron minuciosamente registros fílmicos de cámaras de seguridad que permitieron reconstruir los movimientos de la banda antes y después del ataque.
Ante la complejidad del caso, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) llegó a difundir imágenes de los sospechosos y el Gobierno provincial ofreció una recompensa millonaria para quien aportara datos certeros.

El desenlace de esta etapa investigativa se produjo el pasado viernes mediante ocho allanamientos simultáneos concretados durante la madrugada en el barrio Barranquitas de la capital provincial.
Durante los procedimientos, no solo se logró la captura de los tres imputados, sino que también se secuestraron armas de fuego, vehículos vinculados a la logística del crimen y material estupefaciente.

También se realizaron medidas en Sauce Viejo, donde se incautaron elementos de interés que permanecen bajo reserva judicial. El fiscal Iglesias destacó que, aunque no se descarta ninguna línea investigativa, por el momento la hipótesis principal sigue siendo la de un homicidio cometido para asegurar un robo.










