Tres nuevas condenas dieron por finalizado el proceso judicial que investigó a una banda de cordobeses que cometió múltiples escruches en la Provincia de Santa Fe, la mayoría en la capital.
Condenaron a los últimos integrantes de la banda de cordobeses que saqueaba casas en Santa Fe
Al igual que sus cómplices, quienes fueron condenados el martes, decidieron firmar juicios abreviados. El grupo criminal cometió más de catorce hechos entre septiembre y diciembre de 2024.

La jueza Susana Luna homologó los procedimientos abreviados y dictó condenas para los últimos integrantes de la banda: Jónatan Brizuela, Pablo Rafael Rolandi Aragón y Guillermo Ain García Román.
Los tres admitieron su responsabilidad penal en los catorce hechos delictivos investigados por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), aceptando penas de prisión efectiva y el pago de reparaciones económicas en dólares.

La resolución judicial completó el juzgamiento del grupo criminal, luego de que días atrás la misma jueza sentenciara a los otros dos miembros de la banda: Dante Monserrat Castañares y Wilian Ibañez Díaz. De este modo, los cinco cordobeses pasaron a cumplir condenas.
La investigación estuvo a cargo de los fiscales Laura Urquiza (de Santa Fe) e Iván Raposo (de Venado Tuerto), quienes presentaron los acuerdos abreviados en coordinación con el abogado defensor particular Juan José Patiño.
El modus operandi
La investigación conducida por la fiscal Urquiza acreditó que la banda operó entre septiembre y diciembre de 2024 en Santa Fe, Santo Tomé y Venado Tuerto. La estructura criminal desplegó una logística planificada que combinaba el rastreo de vehículos estacionados en la zona céntrica con la irrupción inmediata en los domicilios de sus propietarios.
El ardid comenzaba en inmediaciones de locales gastronómicos, donde los delincuentes identificaban vehículos estacionados -la mayoría marca Toyota-. Mediante el uso de dispositivos electrónicos o violencia sobre las aberturas, forzaban los rodados para apoderarse de las cédulas de identificación y los juegos de llaves residenciales guardados en su interior.

Con los datos de la dirección y las llaves en mano, los delincuentes se trasladaban rápidamente a los inmuebles para ingresar sin violentar las puertas de acceso. Una vez dentro, sustraían divisas extranjeras, dinero en efectivo, alhajas de oro, joyas, computadoras y consolas de videojuegos, dándose a la fuga en vehículos a los que cambiaban las patentes.
Los tres condenados recientemente admitieron la coautoría de los delitos de “asociación ilícita”, “hurtos calificados por el uso de llave falsa o sustraída” y “robos calificados en poblado y en banda”. La homologación dictada por la jueza Luna cerró definitivamente el trámite judicial.
Reparaciones por 112.000 dólares
En el reparto de sanciones, Brizuela recibió una pena de tres años y siete meses de prisión de efectivo cumplimiento, al tiempo que fue declarado reincidente por contar con antecedentes penales. Se comprometió a entregar 30.000 dólares destinados a la reparación integral de los damnificados de la causa.
Por su parte, a Rolandi Aragón le impusieron tres años y seis meses de prisión efectiva y el pago de un resarcimiento de 20.000 dólares. En su caso, la magistrada valoró los antecedentes condenatorios previos registrados en la Provincia de Mendoza.

En tanto, García Román también fue sancionado con tres años y seis meses de prisión efectiva y, al igual que sus cómplices, se comprometió a entregar 20.000 dólares para indemnizar a las personas afectadas por los despojos.
Con la homologación de estos tres últimos fallos, las sumas pautadas por la banda para reparar a las víctimas alcanzaron un total de 112.000 dólares. Dicho monto contempla los aportes de Monserrat Castañares (22.000 dólares) e Ibañez Díaz (20.000 dólares), junto a las entregas asumidas por Brizuela, Rolandi Aragón y García Román.









