Colón, la lesión de Bonansea y los cinco
puntos positivos de un debut promisorio
El delantero había encendido la alarma cuando fue reemplazado, pero no es una lesión grave y, de quedarse afuera el domingo en Salta, sería solamente por ese partido.
Alan Bonansea festeja el primer gol de Colón en el campeonato. Foto: Fernando Nicola
La señal de alarma que encendió Alan Bonansea el sábado, terminó siendo más débil de lo pensado. El delantero presenta una subluxación acromioclavicular. En principio, podría dejarlo afuera del próximo partido que jugará Colón, ante Central Norte de Salta, pero sería solamente por este encuentro. Y si es que, en definitiva, hay que descartarlo para el viaje al norte del país.
Bonansea hizo algunas declaraciones en las que dio a entender que la lesión era grave y que podría marginarlo por varios partidos. “Si se queda afuera del partido en Salta, será solamente por ese solo”, confiaron fuentes a El Litoral, dejando en claro que no hay que descartarlo, por ahora, para el encuentro con Central Norte.
En el caso de que el ex delantero de Patronato no pueda estar, se supone que Medrán apelará al ingreso de Facundo Castro, tal cual aconteció el sábado en el Centenario cuando removió el sector ofensivo y puso a Castro y a Godoy en reemplazo de Cano (también se retiró algo sentido) y Bonansea.
Colón arrancó de la mejor manera el certamen de la Primera Nacional. Foto: Fernando Nicola
Del medio para atrás no hay dudas. El rendimiento de Colón dejó conforme a todos, el equipo jugó mejor de lo que muchos suponían en función de tratarse de un primer partido y de un equipo nuevo, hubo conformismo por parte del cuerpo técnico y también los dirigentes se fueron tranquilos y respirando aliviados porque la presentación – ante una verdadera multitud – se dio tal cual se lo esperaba.
Budiño; Peinipil, Pier Barrios, Rasmussen y Castet; Marcioni, Muñoz, Antonio y Lago; Cano y Bonansea o Castro, es la formación que, a varios días de jugar en la cancha de Gimnasia y Tiro ante Central Norte, evalúa Medrán para ir a disputar el segundo partido del campeonato.
Las cosas lindas de donde "agarrarse"
Volviendo a lo acontecido el sábado, hubo muchos aspectos positivos para rescatar y, de lo negativo, podría señalarse que el resultado terminó siendo muy escueto y ese 2 a 1 no refleja lo que pasó en el campo de juego.
* 1) La sociedad que se armó por derecha. Fue muy interesante lo que se vio entre Peinipil y Marcioni, ratificando lo que ya habían mostrado en los partidos que se jugaron en Uruguay. Se buscaron, se entendieron y tuvieron mucha profundidad cuando el equipo abrió la cancha por ese sector.
* 2) Una preparación física apta para el intento de presión alta. La jugada del gol de Bonansea (pelota robada por Lago a Yossen) fue el claro ejemplo de cuál es la idea de Medrán: presionar sobre la salida del rival. Para ello, se necesita un equipo concentrado, despierto e intenso.
Colón tuvo todas esas virtudes, sobre todo en los primeros 20 minutos del partido, cuando no lo dejó pasar la mitad de la cancha a Deportivo Madryn.
Ezequiel Medrán fue el primero en irse conforme, no solo con el resultado del partido. Foto: Carolina Niklison
* 3) Solidez en el fondo. Habría que revisar solamente la jugada del gol de Silba, que comenzó con un desborde de Cuero por el sector de Castet (lo había marcado bastante bien hasta el cierre del partido) y la aparición del jugador de Madryn para clavar el cabezazo.
Pero no caben dudas que la dupla Barrios-Rasmussen, más el aporte de Budiño en el arco y de Muñoz en el medio, le van a dar solidez a esa estructura central del equipo.
* 4) La cancha, como en los mejores tiempos. Notable afluencia de público, mucho entusiasmo, aliento constante y una energía positiva que se transmitió desde afuera hacia adentro.
Colón cambió el fastidio, las caras largas y la intolerancia del año pasado, con pésimos resultados, por un empuje que fue fundamental por parte de la gente. Todo eso, se transmitió adentro de la cancha y el equipo supo reflejarlo con la intensidad que le metió al trámite del partido.
* 5) La gran ovación a Lértora. Cuando Medrán decidió la modificación por Nacho Antonio, el estadio explotó en aplausos de reconocimiento para uno de los mejores jugadores de aquel equipo campeón de Domínguez. Lértora debe haber vivido su noche más intensa y emotiva dentro del fútbol, recibiendo el cariño popular. Y hasta estuvo cerca del gol.