Colón salta de alegría por el buen debut y ahora quiere prolongarlo en “la linda”
Visita en cancha de Gimnasia y Tiro a Central Norte, el equipo de un conocido: el “Polaco” Bastía. Bonansea ha sido la gran duda de la semana. El resto está clarito y sin espacio para la duda.
Julio Marcioni fue una de las figuras principales de Colón en el debut. Foto: Fernando Nicola.
Pasó el debut y fue más promisorio de lo esperado, no solo por que el resultado logrado otorga cierta tranquilidad, sino porque la producción futbolística de Colón superó las expectativas. Es el primer partido, es un equipo casi totalmente nuevo, fueron 16 incorporaciones y había que tener consideración por tratarse de un primer partido, ante su público y luego de la gran frustración del año pasado.
Colón mostró cosas realmente interesantes. Por empezar, una actitud muy generosa en cuanto al despliegue físico, convertida en arrolladora por momentos. Basta con repasar los primeros 20 minutos del partido para entender que esa postura agresiva, al menos jugando de local y antes más de 30 mil personas, debe ser una constante para aprovechar, precisamente, los efectos de una localía más que importante.
Respecto de lo futbolístico, se notó el entendimiento de Marcioni (buen partido) con Peinipil, avizorando una sociedad interesante por el costado derecho. Muñoz estuvo siempre bien ubicado en la cancha, mientras que la dupla Pier Barrios-Rasmussen tampoco tuvo inconvenientes, salvo en esa jugada del final que le dio a Deportivo Madryn la chance del descuento.
Del medio hacia arriba, Cano, Bonansea y Lago, volcado este último por izquierda, fueron los más agresivos a la hora de iniciar el trabajo de presión que tan bien hizo el equipo en esos primeros 20 minutos. Naturalmente, jugar 90 minutos de esa manera es algo imposible de lograr. Se puede hacer en determinados pasajes del partido y Colón lo aprovechó, porque salió a jugar el partido con una energía que contrastó notoriamente con la apatía que tuvo el equipo en el torneo pasado.
Ezequiel Medrán. Foto: Carolina Niklison.
Hay algo que todos deben entender y es que el torneo es largo. Acá se cumplió solamente el primero de los 36 capítulos. Desde ya que salir primero en la zona es un privilegio, porque otorga dos chances de ascenso. Pero en la búsqueda de ese objetivo (el de máxima, que es el de lograr convertirse en el mejor de la zona para disputar la final por el primer ascenso y, eventualmente y en caso de una derrota, ir por la revancha en el Reducido), seguramente habrá que atravesar por momentos buenos y otros que no tanto. Prepararse para las dos circunstancias (la de aprovechar las buenas rachas y no desesperarse ante los tropiezos), será clave.
Como dijo algún ex entrenador de Colón, “hay que llegar bien a octubre”. Pero para ello, antes hay un camino que debe hacerse de la mejor manera para que, precisamente, la llegada al momento culminante del torneo sea allí arriba, con chances matemáticas y futbolísticas de ir por todo.
Lo mejor que le pasó al equipo, el sábado pasado, es haber correspondido en esos 90 minutos de juego ante Deportivo Madryn, con la expectativa que despertó en la gente. La cancha estaba “de bote a bote” y la gente se fue conforme con lo que vio y contenta con el resultado, modificando aquellas demostraciones de fastidio del torneo pasado por la pésima campaña.
Hay que ser suficientemente cuidadoso en este momento, porque recién se ha dado el primer paso en un torneo en el que todos los equipos pueden sufrir vaivenes. Máxime el caso de Colón, que con 16 jugadores “nuevos” se armó un plantel demasiado – y necesariamente – renovado, al que todavía le faltará ensamble.
Por lo pronto y atendiendo también a lo que fueron los amistosos en Uruguay, hay una estructura que está clara en cuanto a los titulares. Si este domingo a las 18 en Salta “la linda”, no juega Bonansea, estará Castro en su reemplazo. Pero el equipo que jugó ante Deportivo Madryn es el que se perfila como titular, más allá de que Conrado Ibarra disputó hasta último momento la titularidad con Cano, lo cual trajo como consecuencia que Lago juegue de volante lateral y no de segundo delantero o media punta, algo que habría acontecido en el caso de que Medrán hubiera optado por el pibe que surgió de las canteras rojinegras.
Para esta visita a Salta – partido que se jugará en la cancha de Gimnasia y Tiro – Colón mantendrá la misma base y habrá que esperar lo que se decida en los momentos previos a la partida (a Córdoba por tierra y desde allí a Salta en avión) para saber si Bonansea viaja o no. En caso de que viaje, está la opción que se manejaba de que pueda ir al banco de relevos.
Facundo Castro volverá a ser titular, casi con seguridad. Crédito: Juan Foglia.
Los 11 de Medrán para jugar en el Gigante del Norte
Budiño; Peinipil, Pier Barrios, Rasmussen y Castet; Marcioni, Muñoz, Antonio y Lago; Cano y la duda entre Castro y Bonansea, aunque con más chances de que sea, el primero de los mencionados, el que tenga la chance de jugar como titular. Y si Bonansea no viaja, ni siquiera para ir al banco, ya estará en condiciones de jugar el partido del sábado de la semana que viene ante Ferro.
En cuanto al rival, Vázquez estará en el arco; una defensa integrada por Rosales, Felicia, Padilla y Pedro Sáenz; un mediocampo con Mancuso, Rivero, Fernández y Bedoya; mientras que en la delantera la fija es la «joyita» de las inferiores, Taboada. La gran incógnita sigue siendo su acompañante, ya que la baja por lesión de Costa obliga a Bastía a decidirse entre Borda u otra variante de último minuto.