Marcelo Tinelli lo fundó un 23 de octubre del 2002. Es el club más joven de los que juegan en la Primera Nacional y en una ciudad de menos de 40.000 habitantes. Ocho títulos nacionales, un Campeonato Sudamericano, una Copa Libertadores y tres participaciones en el Mundial de Clubes, lo convirtieron en un club exitosísimo y de inigualable trayectoria en el vóleibol. Justamente, su creación fue a los pocos días del final del Mundial de ese deporte que se llevó a cabo en la Argentina y que la selección local, con Carlos Getzelevich como entrenador, tuvo una muy buena participación y obtuvo el sexto puesto. No tan buena como aquella inigualable de 1982, con Castellani como figura (uno de los tantos entrenadores de prestigio que pasó por Ciudad Bolívar).
Colón espera al club que fundó Tinelli… y que no es una “jodita”
Nació hace menos de 24 años, se cansó de ganar títulos en vóleibol y desde 2019 se dedicó de lleno al fútbol. Del Regional Amateur tuvo un ascenso meteórico a la Primera Nacional. Es el equipo que menos perdió de los 36 que juegan este campeonato.

El fútbol recién empezó a aparecer allá por el 2019. Siete años más tarde, Ciudad Bolívar se da el gusto de estar jugando en la segunda categoría del fútbol argentino, es local en un estadio cuya capacidad no supera las 5.000 personas, es el equipo que menos partidos ha perdido hasta el momento (solo uno) y es protagonista en la zona A de la tabla de posiciones de la Primera Nacional.

De todos modos, esta experiencia futbolera tuvo un antecedente que no fue del todo bueno pero marcó el camino. En los primeros años de ese período triunfal en el vóleibol, el Grupo Económico Inversor SA, cuya cara visible era el periodista Enrique Sacco, firmó un convenio con Sportivo Barracas, que entonces militaba en la Primera D, para hacerse cargo del fútbol del club y mudarlo a Bolívar, a 330 kilómetros de la capital federal. Así nació Barracas Bolívar, producto de una sociedad que duró siete años, que consiguió un ascenso en 2004, un descenso en 2010 y se extinguió.

Un meteórico ascenso en tiempo record
En Ciudad Bolívar, el fútbol federado no tuvo lugar hasta bastante tiempo después. A fines de 2019, el club recibió una licencia del Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino para participar en el Torneo Regional Federal Amateur 2020, pese a que no contaba con una estructura adecuada. Y ni siquiera cumpliendo los requisitos deportivos de afiliación para poder llegar a ese nivel, por más que se trate de amateurismo.
En tiempo récord, Ciudad de Bolívar se inscribió en la Liga Pehuajense y formó dos planteles: uno para participar en ese certamen y otro para competir en el Federal Amateur, en el que debutó el 2 de febrero de 2020 con un empate 1 a 1 como visitante frente a Racing de Olavarría en el estadio José Domingo Buglione Martinese. El gol lo hizo el cordobés José Martí, una de las apuestas fuertes que se hizo en aquel entonces y con experiencia en Defensa y Justicia, Instituto y Barracas Central.
Después de la pandemia, Ciudad Bolívar consiguió el ascenso en un torneo relámpago de 51 días. Goleó 3 a 0 a Independiente de Neuquén, en Carmen de Patagones y dio el salto al Torneo Federal A, apenas un año después de haber empezado a competir.

Ya el club no era lo que había sido desde aquella histórica decisión de Marcelo Tinelli. En septiembre de 2020, había anunciado que, después de 18 temporadas, no continuaría compitiendo en la Liga de vóleibol de Argentina, torneo en el que había sido un animador estelar. “Tal decisión responde a la coyuntura de una reestructuración de la institución y sus estrategias deportivas”, justificó entonces la dirigencia. Y se dedicaron al fútbol, ya sin Tinelli vinculado a la gestión institucional.
No le fue mal, porque peleó siempre los ascensos y esto le permitió – debido a esas muy buenas actuaciones – disputar la Copa Argentina, donde en una ocasión le tocó jugar ante Independiente, también ante River y frente a Banfield.
Aquel ascenso en San Nicolás ante Rafaela
El pehuajense Diego Funes fue el encargado de encabezar el proyecto del ascenso. Ganó su zona de la primera fase del Federal A, también terminó primero en su grupo de la segunda fase, eliminó a San Martín de Formosa en los cuartos de final y a Argentino de Monte Maíz en las semifinales, y el 15 de octubre del año pasado, en el estadio Unico de San Nicolás, derrotó por penales a Atlético de Rafaela, llegando a la máxima categoría de ascenso del fútbol nacional en un camino vertiginoso.
“Tanto la ciudad como el club son muy ordenados, muy prolijos en todo sentido”, repiten a cada paso los dirigentes, dándole un marco de seriedad a un proyecto que se hizo faraónico en el comienzo y estrictamente vinculado al vóleibol, con grandes logros, pero que después, al mutar hacia el fútbol, convirtió a “Las Aguilas”, como se lo conoce, en un club que tiene ambiciones de llegar al fútbol grande, como alguna vez pasó, por ejemplo, con Huracán de Tres Arroyos, si establecemos alguna comparación que valga.
En solo cinco años, Ciudad Bolívar pasó de competir en el Regional Amateur a enfrentar a River en la Copa Argentina 2025 y a mezclarse entre grandes clubes que sueñan con jugar en Primera y que lo aventajan en historia, hinchas y potencial. Lo consiguió con una dirección deportiva sólida, un técnico que conoce mucho la zona y un proyecto que, paso a paso, se fue ganando su lugar.
El Sungui Blanco, el más reconocido en Colón
No hay muchos jugadores en común entre Colón y Ciudad Bolívar. El de más renombre, sin lugar a dudas, es el Sungui Blanco, a quien el hincha de Colón recuerda muy bien porque es aquel pibe que llegó de Santa Elena con todas las ilusiones a cuesta y que se fue ganando un lugar en un equipo que tenía muchos delanteros. Lo consiguió a fuerza de goles y coraje (marcó una veintena con la camiseta de Colón) y tuvo un paso, ya en el final de su carrera, por Ciudad Bolívar en 2022, cuando el club militaba en el Federal A.
Los otros jugadores que vistieron ambas camisetas, fueron Gustavo Villarruel, un volante ofensivo que estuvo en Colón entre 2013 y 2017; Walter Acuña, un delantero nacido en San Nicolás, que debutó en Rosario Central y que tuvo un paso sin pena ni gloria por Colón (jugó apenas dos partidos) y Cristian Vega, el mediocampista central santiagueño que jugó entre el 2022 y 2024 en Colón y que actualmente pertenece a Ciudad Bolívar.

Como ya pasó cuando le tocó enfrentar a Deportivo Madryn, el partido del domingo en el barrio Centenario “abrirá el expediente” histórico de enfrentamientos entre estos dos clubes, con un recorrido diametralmente opuesto. Frente a frente estará el Colón que lleva 78 años en el profesionalismo, que fue campeón en Argentina, que fue subcampeón de la Copa Sudamericana y que jugó Libertadores, Conmebol y Sudamericana a nivel internacional, frente a este novato Ciudad Bolívar, oriundo de una ciudad que tiene casi 15 veces menos habitantes que el Gran Santa Fe y que ha decidido, en pocos años, codearse con los grandes, constituido en la gran sorpresa de este torneo.










