-Es así, fue muy profunda mi relación de amistad, le debo muchísimo a la familia, me abrieron las puertas; Marcos, su señora y su familia. Siempre estuvieron presentes. Me dolió muchísimo. A nosotros los jugadores nos pusieron en un apriete, nos plantearon que querían estar ahí. Nos pusieron en una disyuntiva muy amarga, porque ahí estaban Los Palmeras que eran personalidades de Santa Fe, son ídolos acá y en muchas partes del mundo. Pero tuvimos que sacarlos porque los jugadores mandan. Se plantaron que ellos tenían que estar ahí, no tuvimos muchas opciones; no era querida por nosotros, pero la tuvimos que tomar a la decisión. Siempre hablo con la señora, pero Marcos no me atiende, debe seguir enojado pero si le llega le deseo lo mejor en estas fiestas...algún día me va a entender.