Cuando parecía que, después del "Gallego Méndez Gate" (pegó el portazo en Santa Fe con contrato vigente para irse a Liniers), podían fumar la pipa de la paz los dos clubes por el caso Mauro Pittón, en las últimas horas surgieron diferencias importantes por el modo de pago de esos 650.000 dólares que Vélez Sarsfield debe pagarle a Unión. Si bien la dirigencia del Tate había aceptado cobrar en "cuotas de un corto plazo" de esa cifra a cambio del 30 por ciento de la ficha del todo-campista que hoy juega en Central Córdoba de Santiago del Estero, el inconveniente está dado en qué cotización de dólar tomar para calcular en pesos. Como Rapisarda lo liquidó al oficial, Spahn dijo no y ahora Unión arrancaría la batalla legal contra Vélez.
































