Malcorra: “Unión está en un gran momento y aparte está jugando muy bien”
Unión lo trajo de Aldosivi en el 2014, con Madelón de entrenador. Con 38 años, mantiene su vigencia y es uno de los referentes de Independiente, el rival del Tate el próximo martes a las 19.45 en el Libertadores de América.
Ignacio Malcorra, cuando apenas llegó a Santa Fe y se convirtió en un jugador clave para aquel ascenso ganado en 2014 de la mano de Madelón.
Con Madelón de entrenador, Unión fue en búsqueda de Ignacio Malcorra, un volante zurdo de recorrido, buena técnica y excelente pegada, para reforzar un plantel que se "comió" el torneo "express" de la B Nacional con 10 ascensos en menos de seis meses. "Nacho" llegó a Unión luego de haber tenido grandes actuaciones en la CAI, primero y en Aldosivi, después. Unión compró la mitad del pase y luego lo vendió al Tijuana de México. Esa transferencia, en 2016 y luego de que Malcorra haya disputado 68 partidos, con 20 goles convertidos con la camiseta de Unión, fue el principio de un conflicto económico que derivó en reclamos de su representante, cuenta del club embargada (situación que aún persiste) y un fallo de la justicia marplatense que perjudica a Unión y lo obliga a pagarle a Sergio Levinton (el "repre" de Malcorra), la suma de 375.000 dólares.
"El fallo del juez nos sorprendió, es inexplicable", dijo Luis Spahn en su momento. La postura de Unión fue que el club le compró a Aldosivi el 50 por ciento y, por ende, vendió esa porción de los derechos económicos al Tijuana, en 2016. Por su parte, Levinton se declaró poseedor de ese otro 50 por ciento (hoy, prohibido en esferas de Fifa, pero autorizado en aquel momento) y reclamó el pago de la mitad de lo que percibió Unión por el jugador, aunque deslizó, en sus declaraciones, que la suma total que se erogó en aquella venta fue de 2 millones de dólares.
Levinton dijo que volvió a ser llamado por Malcorra para que otra vez lo represente, en tanto que desde la oficina de Bragarnik se dejó en claro que la representación del futbolista seguía siendo del citado empresario pues no hubo ningún tipo de comunicación por parte del volante, que en ese momento jugaba en Rosario Central y que hoy es uno de los futbolistas destacados de Independiente.
El embargo de la cuenta y la incertidumbre
Unión pasó a no disponer de la cuenta bancaria (por el embargo de Levinton), lo cual lo obligó a reconsiderar la situación financiera, porque hubo cheques, recibidos por los jugadores, que fueron devueltos por falta de fondos a raíz del embargo, que según lo dijo el propio Spahn, era de unos 690 millones de pesos.
La situación sigue igual: Unión todavía tiene la cuenta embargada a pesar de que hizo "todos los deberes solicitados por la justicia". Los propios dirigentes señalan, asombrados, que "si supiéramos cuándo se va a levantar el embargo, ganaríamos el Quini". Con Levinton hay un acuerdo de palabra para pagarle en cuotas y que todavía no se puede ejecutar por ese embargo que aún persiste. La realidad, es que aquel fallo de la justicia quedó inamovible y el club tendrá que hacer frente al pago de esa suma ordenada por el juzgado marplatense el año pasado.
Malcorra habló y le tiró flores a Unión, club al que pudo volver en algún momento pero nunca quedó en claro si fue una mera especulación periodística o si hubo algo realmente firme. Se dio cuando el Kily era el entrenador y también con Madelón, en el mercado de pases anterior, el de invierno. Pero además, Malcorra fue con “cuchillo a fondo” al hablar de las pretensiones de su Independiente.
"Independiente está obligado a salir campeón"
“Por lo grande que es, este club (por Independiente) está obligado a ganar o competir hasta el final. La obligación la tenemos ya, nuestra idea es salir campeones", dijo el volante de 38 años, que aún mantiene su vigencia y se suma a otros referentes como Rodrigo Rey, Iván Marcone, Kevin Lomónaco, Gabriel Avalos y Federico Mancuello, entre otros.
"En lo personal me siento bien y también nos vamos conociendo con los chicos. Creo que estamos bien tanto en lo grupal como en lo individual", señaló. Si bien el objetivo está puesto en lo más alto, el mediocampista reconoce la competitividad del fútbol argentino. "No te podes confiar con nadie y cualquiera puede salir campeón. Los últimos campeones lo demostraron. Estudiantes entró a los cruces por resultados en las últimas fechas y salió campeón. Es fundamental mantener la regularidad y afianzar una idea", comentó.
Ignacio Malcorra con la actual camiseta de Independiente
Sobre el último partido, cuando Independiente dio cuenta de local venciendo a Central Córdoba, Malcorra dijo que "necesitábamos ganar de local. Veníamos con bronca porque con Independiente Rivadavia sentíamos que teníamos controlado el partido y en dos contras nos hacen dos goles. Esos puntos que dejamos en el camino con los dos equipos mendocinos, nos dieron bronca”.
Por otro lado, “Nacho” habló acerca de su posición en la cancha cuando jugaba en Rosario Central y la diferencia actualmente: "En Central me tocó jugar más detrás del nueve o incluso en un doble cinco con salida. Acá la idea es un 4-3-3, es jugar más con tres en ataque y yo estoy un poco más inclinado por la izquierda", dejando entrever que su posición en la cancha es la del viejo “10”, cuando todos los equipos jugaban con ese esquema, el 4-3-3.
También hubo elogios para con sus compañeros y Quinteros. En este sentido, remarcó que "tenemos muy buen plantel y muy buen equipo. Además, tenemos un técnico que ya salió campeón, así que estamos bien".
Y como no podía ser de otra manera, habló de Unión, un club que lo catapultó porque hasta ese momento venía jugando en clubes del ascenso. "Está en un gran momento y juega muy bien. Es un equipo que se para 4-4-2, está bien ordenado y sale rápido de contra. Lo estuvimos analizando durante la semana. Tenemos los jugadores y la capacidad para romper esa línea defensiva fuerte que tienen, aunque también vamos a tener que estar muy atentos a las contras".
Se nota que, en Independiente, hay respeto por el rival. Esto es lo bueno que ha logrado Madelón con su equipo: el sentido de la competitividad, salir a jugar los partidos de igual a igual y convertirse en un rival duro para cualquiera. Levantó el nivel de visitante con los dos triunfos consecutivos. Ahora viene una dura prueba frente a un grande que tiene un buen entrenador y que ya está empezando a dar respuestas adecuadas a la pretensión de su gente, que hace tiempo no puede disfrutar un campeonato.