Las salidas y llegadas en este mercado de pases solamente fueron eso, cambios de nombres. Después, Unión mantiene el esquema madre de Madelón más allá de que las características y la actualidad de algunos jugadores pueden llevarnos a pensar en una modificación del esquema. Con matices, el 4-4-2 no se abandona. Y dentro de ese esquema, Malcorra jugó el sábado de volante por izquierda. Y fue uno de los mejores jugadores de Unión.
Unión: mismo esquema, otras caras y la chance de jugar con más pausa y sin prisa
Malcorra fue volante por izquierda en Mendoza y anduvo bien, fue el más destacado de los “nuevos”. ¿Luna Diale jugará más de punta? Por lo pronto, el 4-4-2 es un sello “madeloniano” que no se modifica.

A esta altura de su carrera, Malcorra no tiene el despliegue físico de aquellos tiempos en los que explotó con Madelón de entrenador. Pasaron doce años de su primera llegada al club. Pero el físico le respondió y tuvo una participación ofensiva más que interesante: le puso un centro en la cabeza a Misael Aguirre (la que pegó en el palo derecho de Rigamonti), un mano a mano que le tapó el arquero de Gimnasia y un tiro libre estupendo que pegó en el palo.
En el segundo tiempo, cuando Madelón empezó a mover el banco, jugó un ratito de “doble 5”, otra de las posiciones en las que puede ser útil dentro de este esquema madre que Madelón no abandona. Lo hizo con Menossi, que de los dos volantes centrales que empezó el partido, es el de menos marca. Pero Unión necesitaba (porque perdía 2 a 0 el partido), tener más chances de generar. Y allí, Malcorra también tuvo acción cuando le metió un pase por encima de la cabeza de todos a Tarragona, que, por muy poco, el delantero no pudo enganchar.
De los “nuevos”, Malcorra fue el que más se destacó. Otro de los titulares fue Joaquín Mosqueira, un conocido por todos que no desentonó y tuvo un trabajo interesante en un mediocampo que jugó mejor que el del rival. Deberá mentalizarse que es el equilibrio y el jugador con mayor capacidad de marca que tiene el equipo, ya sea jugando con Menossi o con el que Madelón disponga, salvo Giaccone, que tiene más características de marca.

De los otros debutantes es poco lo que se puede decir, ya que Pintado y Eric Ramírez no estuvieron mucho tiempo en cancha. Pintado ingresó por un Lautaro Vargas que otra vez quedó enganchado, habilitando, en una jugada que termina en gol del rival (el segundo) y Eric Ramírez lo hizo en la parte final, flotando en una posición de “enganche” detrás de Estigarribia y Tarragona, cuando Unión se la jugaba tratando de llegar a un descuento que le otorgue alguna chance de evitar la caída, algo que se terminó concretando por la ineficacia del equipo para aprovechar mejor las situaciones de gol que supo crear (y que no fueron pocas) y también por un funcionamiento defensivo que hay que mejorar.
Debutantes que aportaron al equipo
Quedó relegado Mauro Luna Diale, quien en principio iba a jugar y como delantero, acompañando a Tarragona. De todos modos, Luna Diale (que estará habilitado para el encuentro del jueves contra Lanús) es otra alternativa para jugar en el medio, ya que en Unión se lo conoce mucho más por mediocampista que por delantero, que es un puesto que no desconoce. Pero con Luna Diale se tiene una alternativa más de manejo de la pelota, en un mediocampo que tiene varias posibilidades si lo que se busca es posesión de pelota.
Alternativas en el mediocampo de Unión
Habrá que ver si con jugadores de estas características (Malcorra, Menossi, Luna Diale, el mismo Mosqueira), Unión se convierte en un equipo sin tanta intensidad, como la que tenía en el torneo pasado. Antes, el paso por el medio se hacía de manera rápida y fugaz, porque además también se aprovechaban las incursiones ofensivas asiduas de Del Blanco. La idea de continuar en esta senda no se abandona del todo, pero con estos intérpretes puede variar y jugar a un ritmo más pausado y sin tanto vértigo.

El sábado, en Mendoza, hubo cuatro caras nuevas, por más que las de Mosqueira y Malcorra sean más conocidas. Faltó el debut de Luna Diale y ver de qué manera se puede acoplar Mathías Rocha, este defensor uruguayo al que Unión le hizo tres años y medio de contrato (se nota que le tienen mucha confianza) y del que se espera que brinde soluciones en un sector en el que Madelón tendrá que poner la dupla para mejorarlo, más allá de lo que consiguieron aportar, de manera positiva, jugadores de las inferiores como Fagioli y Ayala.










