La última luz de esperanza que le quedaba a Unión, se desvaneció con el empate en Mendoza entre Gimnasia e Independiente Rivadavia. Luego de dos torneos en los que el equipo había conseguido el objetivo de la clasificación a los play off, en este se quedó afuera por un punto y con una marcada irregularidad en la campaña, alternando momentos malos y buenos, conquistando muchos goles pero sufriendo demasiado en el sector defensivo.
Unión y decisiones impostergables: el DT y los contratos que terminan
Leo Madelón tiene vínculo con el club hasta junio del año que viene pero las dos partes analizan la continuidad. Hay ocho contratos que finalizan el 31 de diciembre y varios de ellos han sido titulares.

En este último aspecto, es el cuarto equipo con mayor cantidad de goles en contra (solo superado por Central Córdoba de Santiago del Estero, Banfield y Aldosivi de Mar del Plata). Y recién en el último partido, ante Vélez, pudo sostener el arco en cero. Prueba de la irregularidad antes mencionada, es el hecho también de que justamente no sufrió goles ante uno de los equipos más eficaces del torneo en cuanto a cantidad de goles a favor.
Siempre en el análisis de la irregularidad, hay que remarcar el flojo comienzo, la sucesión de tres victorias consecutivas ante Aldosivi, Sarmiento e Instituto (el líder en la zona), las cuatro derrotas al hilo que le sucedieron y estos últimos cuatro partidos en los que ganó cómodamente los dos de local y empató en las dos visitas. En el año, Unión sumó 42 puntos que lo ubicaron en el puesto 16 (uno por debajo de la mitad de tabla), en la general.
El objetivo de Madelón había sido el de entrar en la Sudamericana y Unión quedó a 7 de Lanús, que es, por ahora, el último clasificado. Por más que se pueda dar algún corrimiento – que seguramente sucederá – a lo sumo podría quedar a 5. Bastante lejos de esa pretensión no concretada de volver a jugar un torneo internacional, al margen de no haber logrado la clasificación para los play off de este Clausura.
Ahora llegó el momento de las evaluaciones, la autocrítica (que debe ser muy sincera de parte de todos) y de la toma de decisiones. Dirigencia, subcomisión de fútbol, secretaría técnica y cuerpo técnico deberán efectuar un análisis austero de todo lo que se hizo, empezando por la salida de jugadores, la llegada de las incorporaciones que no sostuvieron el nivel (más allá de que se sacó la misma cantidad de puntos que en el torneo Apertura), el balance económico que sigue siendo deficitario (se admite un déficit de 400.000 dólares mensuales y la necesidad de vender por 8 millones de dólares para enjugarlo) y la falta de protagonismo.
Contratos que vencen en diciembre
Además, Unión tendrá que tomar decisiones fundamentales, como por ejemplo la continuidad o no de algunos jugadores. De los habitualmente titulares, terminan sus contratos Mansilla, Cuello, Menossi, Palacios, Fragapane, Solari (estos dos últimos, sometidos a una situación similar a la ocurrida en el torneo pasado con Corvalán), Tarragona y Pintado.
No caben dudas que la continuidad de Tarragona debiera ser una “cuestión de estado” en Unión, porque ha sido uno de los goleadores del año en el fútbol argentino y un jugador fundamental e irreemplazable en el esquema de Madelón por todo lo que supo transmitir en su condición de líder natural y caudillo adentro y afuera de la cancha.
El futuro de Leonardo Madelón
Pero sin dudas que la decisión más importante – y la que debe ser primera en solucionarse – es saber si Leonardo Madelón seguirá siendo el entrenador de Unión. El propio técnico dio a entender sus ganas, aunque aclaró que el contrato vence en junio del año que viene y dejó supeditada, su continuidad, a lo que el club esté en condiciones de entregarle a la hora de satisfacer sus pretensiones en cuanto a la llegada de los refuerzos.
Madelón elogió la respuesta de los juveniles. Algunos de ellos, caso Ayala y últimamente Isla, lograron una consolidación más que interesante. Ludueña siguió teniendo continuidad, debutaron varios (Peresutti, Cerrudo, Fagioli), pero al equipo le faltó jerarquía en algunos sectores puntuales de la cancha, como por ejemplo el defensivo, donde la llegada de Rocha no solucionó, por el momento, absolutamente nada y remarcó la importancia de la salida de Maizon Rodríguez con el campeonato en marcha.
En esta decisión, serán clave los dirigentes. Quizás Zurbriggen sea consultado y emita su opinión, que es muy valedera por el cargo que ocupa. Pero teniendo en cuenta que seguir o no el proceso de Madelón tiene una amplia repercusión deportiva e institucional por el peso de la decisión, es algo que tendrá que responsabilizarse y hacerse cargo la dirigencia, con Spahn a la cabeza.
Mientras tanto, el plantel seguirá un plan de trabajo con casi tres meses de inactividad hasta el comienzo de la nueva temporada. No obstante, la planificación se debe hacer de manera urgente para ir definiendo todos estos aspectos (cuerpo técnico y jugadores cuyo contrato finaliza en diciembre), como primera medida, pensando en un 2027 en el que habrá que hacer las cosas de manera diferente para conquistar a un hincha que reclama otra clase de protagonismo.









