A nadie le gusta estar internado. A nadie le gusta ir a hacerse estudios médicos. Y menos a los niños y niñas, que muchas veces no entienden qué es lo que ocurre y sólo quieren aprender jugando todo el tiempo. Por ese motivo es que a los miembros de la comunidad sanitaria del Hospital de Niños Orlando Alassia de Santa Fe se les ocurrió la genial idea de plotear todo el pasillo de ingreso a la sala del Resonador con un cielo lleno de nubes, aviones, globos aerostáticos e imágenes de los personajes de dibujos animados que los niños aman. De esta forma, ingresar ahora a hacerse un estudio es un poco más “liviano”, más llevadero. Es la aventura de ingresar a un túnel mágico lleno de fantasía.




































