Uno de los planteos más recurrentes en la audiencia pública sobre nocturnidad que se realizó en el Concejo días atrás fue el de los ruidos molestos. Fueron varios los vecinos expositores que advirtieron sobre esta situación que se da en muchos locales nocturnos de la ciudad donde se realizan bailes, tocan músicos en vivo o simplemente se pone música. El reclamo social es comprensible: nadie quiere pasar un fin de semana en vela por los decibeles que surgen desde un pub, parador, restó o bar.


































