Vale recordar que esta ambiciosa obra es fundamental para lo que se conoce como la Cuenca Las Flores. Abarca desde la desembocadura en el canal de Camino Viejo a Esperanza hasta su nacimiento, en calle Risso e intersección con 1° de Mayo. Este desagüe es clave para mejorar la vida de unos 70.000 vecinos que durante décadas han sufrido las consecuencias de anegamientos por las lluvias. Se trata del sector que limita al Sur con calle E. Zeballos, al Norte con calle French, al Este con las calles San Martín y 9 de Julio, y al Oeste con Camino Viejo a Esperanza. Este vasto sector cuenta hoy con los desagües Larrea, Ayacucho y Guanella en funcionamiento, que han sido enormes avances, pero aún resultan insuficientes.