En el marco de la muestra industrial "En el centro de todo", que se desarrolló días atrás en Rafaela, entre los expositores estuvo Silvia Bulla, ex presidenta de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) y titular de Uniapac Latinoamericana. Durante treinta y cinco años Silvia trabajó en dos multinacionales de Estados Unidos.
"Tengo un camino con empresarios y emprendedores sobre el bien común"
La ex presidenta de ACDE, y actual titular de Uniapac Latinoamericana, estuvo presente en la muestra industrial "En el centro de todo", donde destacó la figura y el legado de Enrique Shaw, próximo a ser el primer beato empresario. Sus presentaciones estuvieron basadas fundamentalmente en un tema: cómo saber gestionar a las empresas privilegiando a las personas.

Primero en DuPont (treinta años), donde fue presidenta para Argentina y también de Danisco -desprendimiento de esta firma-, y luego en IFF (cinco años), en las áreas de producción, calidad, recursos humanos para nuestro país y el mundo.
Hace un año se retiró de la vida corporativa y tiene un emprendimiento personal en el área inmobiliaria.
Su agenda incluyó también un desayuno de trabajo con los integrantes de ACDE Rafaela-Sunchales (fundada en 2004) y el obispo diocesano Pedro Torres, además de la charla "¿Se puede gestionar desde el amor?" en el Departamento Académico Rafaela de la Universidad Católica de Santiago del Estero, iniciativa declarada de interés provincial por la Cámara de Diputados, a partir de una propuesta del legislador Juan Argañaraz.
"Es un placer muy grande estar en Rafaela, disfrutando de este gran encuentro", destacó Bulla, oriunda de Rosario. "Es la primera vez que vengo a la ciudad, con referencias muy importantes por el impacto económico y comercial que tiene Rafaela y la zona en la provincia de Santa Fe, y en la Argentina", admitió la invitada.
"Rafaela es una ciudad pujante, de tecnología, de muchas industrias", afirmó luego. El siguiente es el diálogo que tuvo lugar a continuación.
- Participaste del panel sobre "Empresas que construyen futuro: liderazgo, valores y prosperidad compartida", en una mesa con Virginia Els, moderada por Oscar "Pacha" Parra. ¿Cuál fue tu aporte?
- Fue una conversación donde conté la experiencia empresarial de más de treinta y cinco años, trabajando con empresas y la participación en ACDE desde hace trece años, donde fui presidente (2023-2026).
Tengo un camino con empresarios y emprendedores en Argentina y a nivel internacional, que buscan el bien común, llevar en el trabajo la Doctrina Social de la Iglesia, aplicar los valores que nos inculcó Enrique Shaw, que fue el fundador de ACDE y está en camino de ser el primer beato empresario del mundo.
Mi foco es llevar cada vez a más personas para que se cuestionen si pueden vivir coherentemente su quehacer empresarial a la luz de los valores del evangelio.
- En materia económica, la macro está encaminada y la micro con problemas de consumo para la mayor parte de la población. ¿Cuál es tu mirada de esta coyuntura?
- Hay objetivos que nuestro país tenía como una gran deuda de la estabilización macroeconómica y una disminución drástica de los niveles de inflación; fueron cumplidos, pero nos gustaría más que se acercaran más a cero.
Este momento actual hace que no llegue a todos los buenos resultados, están polarizados los sectores de la economía que están jugando mejor de la mitad de tabla para arriba, pero el problema es de los que están de mitad de tabla para abajo están muy por debajo, donde en cuestiones sociales hay personas excluidas y fuera del mapa para alcanzar por sus propios medios su sustento, teniendo deudas pendientes con muchos sectores, también con la educación y los discapacitados.
El bien común es para todos y tiene que llegar a todas personas.
- Además, con la pregunta "¿Se puede gestionar desde el amor?", expusiste en el marco del vigésimo segundo aniversario de ACDE Rafaela-Sunchales.
- Sí. Profundicé sobre el ejemplo de la vida de Enrique Shaw, quien fue marino, empresario, se casó con Cecilia Bunge y tuvieron nueve hijos.
Vivió una vida muy corta con 41 años, pero nos dejó un legado muy importante sobre cómo gestionar las empresas, poniendo a las personas en el centro, entendiendo que lo macro de la empresa y los resultados es una obligación para el empresario.
Cómo ser exitoso dando resultados para que las empresas prosperen, continúen, den trabajo a los empleados y a otros más, pero nunca puede ser a costa de los trabajadores, de los salarios de las personas y de postergar su desarrollo. Por tanto, gestionar desde el amor es un liderazgo que tiene la base en imitar a Cristo como único líder para nosotros.

Shaw decía ser como Jesús y ver en cada uno de los trabajadores a un hermano que tengo que complacer, ayudar, acompañar y motivar para que su desarrollo sea al máximo porque él hablaba sobre la parábola de los talentos, Dios nos da a todos talentos para desarrollar, diciendo que el líder es aquel que puede ayudar a que el otro desarrolle su máximo potencial en el trabajo.
Cuando hablamos de liderar con amor es hablar de cómo llego a la persona que está en mi empresa para que a través del trabajo pueda desarrollarse y llegar a su máximo potencial. La tecnología tiene que ser un medio para que el máximo de personas pueda acceder porque si no se crean nuevas barreras, quedando algunos totalmente aislados porque no pueden tener el manejo tecnológico.
El papa León XIV explica en la encíclica Magnifica Humanitas sobre el cuidado de las personas para que en estos cambios tecnológicos la IA no los excluya, sino que sean capacitados y tengan caminos para desarrollarse también.











