Mónica Ritacca mritacca@ellitoral.com El centro de salud de barrio San José, ubicado en la calle homónima, entre Espora y Vieytes, quedó chico. Y para demostrarlo basta describir algunas situaciones: en la misma sala de espera donde aguarda la gente para ser atendida, también se realizan nebulizaciones porque es el único sector donde los tubos de oxígeno no obstruyen el paso. Además, los diminutos consultorios fueron divididos en dos a través de unos biombos de manera tal de separar las atenciones médicas; y en invierno hay veces que la psicóloga y la asistente social deben trasladarse a la capilla lindante y atender allí debido a que la demanda de pacientes aumenta y el edificio colapsa. La necesidad de un nuevo centro de salud es evidente. Y no sólo lo considera el personal que trabaja allí sino también el gobierno provincial, que planificó la edificación en un terreno situado en la esquina de Estanislao Zeballos y San Lorenzo. Es que ya hubo dos licitaciones de la obra, que se frustraron, y en 45 días más podría haber una tercera. La empresa Tecnología Aplicada fue a la que se le adjudicó la obra por segunda vez, a mediados de 2011. El presupuesto oficial fue de 1.982.762,85 pesos pero se licitó por 2.161.693 pesos. Sin embargo, los trabajos jamás comenzaron porque la provincia nunca le pagó a la firma el anticipo financiero del 20 % de la construcción que requería para iniciar las tareas. Silvia Alfonso, una de las enfermeras del dispensario, refirió a El Litoral que “el espacio del nuevo centro de salud en San José está prometido desde 2009”. En un tono de voz pausado, narró que aquel año recibieron la visita del entonces gobernador Hermes Binner y varios de sus funcionarios en el marco del anuncio de una nueva construcción. Recordó que se presentaron con una maqueta y que asistió a la apertura de sobres que se hizo en Casa de Gobierno. Pero ésa no fue la única vez que fue a una licitación. En 2011 volvió al Salón Blanco porque la obra se licitó por segunda vez. “La obra ya tendría que estar terminada, y por ende nosotros trabajando en el nuevo edificio. Pero todavía lo seguimos esperando”, indicó. Consultado por El Litoral, el secretario de Obras Públicas de la provincia, Norberto Tarragó, informó que en 45 días se volvería a llamar a licitación a los fines de comenzar con la obra antes de fin de año. Resta decir que en el dispensario de barrio San José trabajan a diario 12 personas, para una población diaria que los excede sobre todo por la falta de espacio físico —se disponen dos consultorios y una enfermería para una demanda de más de cien personas por día que se acercan por diversos motivos—. Está claro que allí el lugar es insuficiente y que la situación debe ser resuelta.