Ante los pronósticos de un fenómeno de El Niño que podría traer lluvias intensas y eventuales complicaciones hidrológicas, vecinos e instituciones de los barrios San Lorenzo y Arenales de la ciudad de Santa Fe comenzaron a organizar una red de “manzaneros”. El objetivo es sencillo pero clave: saber quiénes viven en cada sector, detectar situaciones de vulnerabilidad y tener una respuesta comunitaria preparada ante la eventualidad de tener que activar el plan de contingencia.
San Lorenzo y Arenales organizan a sus “manzaneros” para prepararse ante El Niño
Vecinos e instituciones de ambos barrios se vienen reuniendo para contar con información, organización y una red comunitaria capaz de responder con mayor rapidez si el escenario climático se vuelve adverso.

La iniciativa surgió después de una serie de reuniones entre instituciones, vecinos y funcionarios municipales en algunas ocasiones. Gisela Martínez Galiano, referente de una vecinal barrial, contó que ya participaron de 5 encuentros.
“La primera fue entre la red de instituciones de barrio San Lorenzo, que somos 27. Participa también otra organización de barrio Arenales, que trabaja muy fuerte en el territorio”, explicó. Luego hubo reuniones con el Distrito Suroeste y con funcionarios municipales, entre ellas una en el Museo de la Constitución. Pero fue el último encuentro realizado en la vecinal, con más de 120 vecinos, el que terminó de impulsar la elaboración de un esquema de prevención.
“Los vecinos estaban preocupados por el fenómeno de El Niño, querían saber si nos vamos a inundar o no. Se habló del Plan de Contingencia Municipal. Nosotros ya desde la primera reunión, estábamos motivados a trabajar en un esquema propio dentro de nuestro sector, como barrio, para aportarle al municipio y poder trabajar juntos. Creo que somos uno de los barrios mejor organizados”, señaló Martínez Galiano.

Casa por casa
La propuesta consiste en identificar “manzaneros” que puedan recorrer cada cuadra y realizar un relevamiento de las familias. La idea es conocer dónde viven adultos mayores, niños, embarazadas, personas con discapacidad o movilidad reducida, electrodependientes y vecinos que requieren medicación o cuidados especiales.
“Tenemos que organizarnos como comunidad. Lo estamos haciendo con la búsqueda de manzaneros para hacer un relevamiento general de las manzanas. También para ver cuáles son las zonas más vulnerables”, planteó la vecinalista.
El registro busca anticiparse a situaciones que podrían complicarse durante una emergencia, especialmente ante un corte de energía o un anegamiento que dificulte la circulación. “Si hay personas de la tercera edad, cuántos niños, embarazadas, discapacidad, electrodependientes, insulinorresistentes. ¿Qué pasa si se corta la luz? ¿Cómo estamos preparados?”, enumeró.
La organización también contempla revisar las vías de evacuación y los llamados “puntos seguros” establecidos por la Municipalidad, además de pensar alternativas de comunicación si una emergencia deja a los barrios sin electricidad, internet o redes sociales.
Basura y desagües
La prevención vecinal convive con una serie de reclamos sobre la infraestructura del sector. Martínez Galiano advirtió que "vemos zonas donde no ingresa el camión recolector, donde no llega la pala mecánica y donde no se ha hecho un saneamiento general de canales”.
La preocupación está puesta especialmente en la capacidad de drenaje ante lluvias importantes. “No tenemos salida hacia ningún lado cuando se provocan anegamientos por aguas pluviales en 50 ó 100 milímetros, por ejemplo”, afirmó.
La vecinal también sigue de cerca el funcionamiento de las estaciones de bombeo. “Nosotros sabemos que dependemos de la Estación de Bombeo Nº 1”, explicó, y recordó que desde 2021 vienen realizando reclamos para que el sistema se encuentre en condiciones “porque sabíamos que en algún momento íbamos a traer complicaciones por lluvias; lo que no esperábamos es esta magnitud del fenómeno de El Niño que va a venir”, manifestó.

Una mochila para salir rápido
Dentro de las acciones preventivas también se encuentra la preparación de una mochila de emergencia para cada familia. La propuesta toma como referencia las recomendaciones difundidas por el municipio en el “Plan de Contingencia Familiar”.
El bolso debería contener documentación personal protegida en bolsas impermeables, botiquín y medicación habitual, ropa de abrigo y mantas, linterna con pilas de repuesto, radio portátil a pilas, agua potable y alimentos no perecederos.
Martínez Galiano contó que una vecina planteó que, en caso de una evacuación, quería llevarse sus fotografías porque había perdido todos los recuerdos en la inundación anterior. “Nosotros decíamos: sí, bueno, si para vos son importantes, ponelas. Pero sobre todo, tener preparadas las escrituras, la documentación, la medicación, etcétera”, relató.
La recomendación es mantener la mochila preparada durante toda la temporada de mayores lluvias y que todos los integrantes de la familia sepan dónde está.
Para la referente vecinal, la clave es evitar tanto la despreocupación como el miedo. “Nosotros lo que tratamos es de llevarle tranquilidad a la gente, que la gente pueda estar segura, que se sienta preparada. Ya tuvimos experiencias complicadas y hoy necesitamos que la gente se prepare de esta manera”, sostuvo. Y resumió el espíritu de la iniciativa en una frase: “Nos salvamos entre todos”.
Por eso, además de reclamar por el mantenimiento de canales, reservorios y desagües, los vecinos buscan recuperar una lógica de participación barrial. “Hay una necesidad imperiosa: hay que salvar la vida de las personas”, remarcó Martínez Galiano.
La intención, en definitiva, es llegar organizados antes de que llegue el agua. “Tenemos que ser conscientes de que todo lo que haya de basura nos va a perjudicar, nos va a afectar en caso de anegamientos”, advirtió.










