En una recorrida un día de semana al mediodía, en plena hora pico, El Litoral evidenció que había inspectores de tránsito, pero no los suficientes para el intenso flujo vehicular que se agolpa frente a las escuelas. En el microcentro, en las esquinas conflictivas y en varios establecimientos escolares, en un horario clave en el que se da el ingreso del turno tarde y la salida del matutino, la falta de ordenamiento es evidente. Con poco personal municipal que se encargue de organizar la circulación -por ejemplo- calles como 9 de Julio, 25 de Mayo, hacia Suipacha, se vuelve un "imposible".