En el contexto de la era digital, es sorprendente como Leonardo da Vinci, nacido hace más de quinientos años, sea un punto de referencia continuo y un catalizador para nuevas creaciones. Van dos ejemplos concretos y santafesinos. El primero, en la Fábrica Cultural del Molino, donde una de las atracciones principales le permitía al visitante, no hace mucho tiempo, jugar a través de intervenciones con la icónica figura de La Gioconda, poniendo en juego su propia subjetividad. El otro, en la Redonda donde uno de los dispositivos más admirados es “Alas”, precisamente inspirado en los inventos del genio renacentista.




































