En mayo, en este mismo espacio, se dedicó espacio a la pintora argentina Lía Correa Morales, considerada hoy, en perspectiva, una pionera. Hoy, en cambio, el foco estará puesto en su segundo marido (se casaron cuando él tenía 57 años y ella 43): Rogelio Yrurtia. ¿Quién fue? Uno de los escultores más conocidos del país desde principios del siglo XX, cuyas obras permanecen tanto en museos como en el espacio público de la ciudad de Buenos Aires. A su vez, la figura de Yrurtia es relevante en la historia de las artes plásticas en la medida en que se convirtió en el primer escultor argentino en desarrollar este oficio de manera profesional, en paralelo con condiciones más favorables emanadas desde las instituciones tanto públicas como privadas.

































