Luis Gowland Moreno nació en Portugal a principios del siglo XX, pero desarrolló su obra en Argentina. Formado de una manera autodidacta, se focalizó sobre todo en temas urbanos. Para entender mejor el universo de este creador, cabe citar el libro "Gowland Moreno. Una constante búsqueda de lo expresivo", de Cecilia Rabossi y Cristina Rossi.
Luis Gowland Moreno: de los paisajes urbanos a la abstracción
Nacido en Portugal y radicado en Argentina, produjo una obra marcada por la observación de los cambios urbanos de Buenos Aires y la experimentación con formas, texturas y materiales. Las muestras que realizó en el Museo Rosa Galisteo en 1947 y 1965 dan idea del reconocimiento que recibió su trabajo en la ciudad.

Las autoras reconstruyen la trayectoria del artista entre fines de los años 20 y comienzos de los 70, cuando falleció. Analizan sus vínculos con instituciones, agrupaciones y críticos de arte, así como las etapas de su producción, es decir los retratos, los paisajes urbanos y su paulatino acercamiento a la abstracción, que indaga sobre todo en los 60.

Uno de los aspectos centrales es la relación entre la obra de Gowland Moreno y las transformaciones urbanas de Buenos Aires. Sus pinturas registraron el crecimiento edilicio, las demoliciones, las medianeras y los espacios vacíos que cambiaron el paisaje de la ciudad.
Esa observación derivó en un análisis de las formas geométricas, las texturas y, finalmente, el collage, realizado con fragmentos de afiches y materiales de la vía pública. De este modo, el artista mantuvo su vínculo con el paisaje urbano incluso cuando avanzó hacia la abstracción.

Una búsqueda en el archivo permitió hallar dos muestras de Gowland Moreno en Santa Fe. La primera fue en julio de 1947, en el Museo Rosa Galisteo, la segunda en octubre de 1965, en el mismo museo. La particularidad de esta última es que expuso junto a Ernesto Fertonani y Marino Pérsico.
Un encanto propio
El Orden aludió a la exposición el 15 de julio de 1947 y resaltó a un plástico que "trabaja con la dependencia estilística y una singular depuración" cromática. "Su labor juzgada ya con acierto por la crítica metropolitana, nos enfrenta con un pintor seguro y dueño de su oficio, nos remite a la belleza y a la sugerencia de los temas que acomete, para poder revalorizar cada pieza expuesta".

"Los motivos urbanos, que son notas de indudable valor, nos dicen que el rumor de la metrópoli y la estridencia multánime, hallan en su paleta un filtro de intimidad y de cordial espiritualidad, viniendo a ser evocaciones poéticas, con escalas de semitonos agradables y delicados grises", afirmó en otro tramo de su reseña el cronista de El Orden.
"La multicolor disonancia colorística de las calles y paseos porteños, con sus disímiles arquitecturas, encuentra en sus telas un encanto propio y una calidad sentimental, que solo puede traducirlas, el alma de un pintor sensitivo, que poetiza la cotidianidad para dar en ulteriores interpretaciones cromáticas, algo de sí, de ese mundo íntimo y profundo", añadió.

Entrega auténtica al arte
En octubre de 1965, fue El Litoral quien dio cuenta de la inauguración de la muestra conjunta de Gowland Moreno, con Fertonani y Pérsico. En esa oportunidad, el Dr. Isaac Aizenberg, destacó a los tres artistas "de cuyos valores se ocupó y se ocupa la crítica del país y del extranjero".
Hizo a continuación una serie de consideraciones referidas al arte y a los artistas, citando frases de Miguel Ángel y de Degas y afirmó que lo expresado a este respecto "es aplicable a todos los artistas que se han entregado auténticamente a la representación de su cosmos interior y del cosmos fugitivo en el cual viven".

Aludió luego a los artistas expositores y a la trayectoria cumplida por cada uno en el campo de las artes y detalló sus antecedentes para calificar su obra y destacar sus valores dentro del movimiento artístico del país.
Terminó su discurso, expresando: "Luis Gowland Moreno, Marino Pérsico, Ernesto Fertonani: este Museo, generosamente abierto para ustedes, le da la más fraterna y cordial bienvenida en esta apertura de vuestra valiosa muestra".

Es cierto que Gowland Moreno no gozó de la popularidad de otros artistas de su generación, como Antonio Berni. Pero su obra sí tuvo un lugar de reconocimiento en Santa Fe. Las dos exposiciones realizadas en el Museo Rosa Galisteo dan cuenta de ese vínculo con la escena artística local y de la valoración que recibió su producción por parte de la crítica local.








