Las precipitaciones registradas en las últimas semanas en el norte de Santa Fe provocaron anegamientos generalizados que impactan de lleno en la actividad apícola.
Excesos hídricos ponen en jaque a la apicultura en el norte santafesino
Las intensas lluvias en el norte de Santa Fe generan anegamientos y dificultan el acceso a los apiarios, afectando tareas esenciales en un momento clave del ciclo productivo. Productores advierten que, si persisten las condiciones, podrían agravarse las consecuencias sobre las colmenas.


Si bien hasta el momento no se reportan pérdidas masivas de colmenas, la imposibilidad de acceder a los apiarios comienza a generar preocupación entre los productores.

El fenómeno afecta especialmente a localidades como Malabrigo, Villa Minetti, Reconquista y Tostado, además de zonas del noroeste provincial y el sur de Santiago del Estero. En estos puntos, la acumulación de agua y el deterioro de los caminos rurales dificultan seriamente el ingreso a los campos.
Acceso limitado y tareas interrumpidas
Uno de los principales problemas es la imposibilidad de realizar tareas clave como la alimentación, los controles sanitarios y el monitoreo general de las colmenas. Los caminos anegados o directamente intransitables impiden el acceso con vehículos, y en muchos casos incluso el ingreso a pie se vuelve complejo.
Desde Malabrigo, el productor apícola Luis Cuevas describió la situación como “complicada”, al señalar que gran parte de los apiarios se encuentran rodeados de agua o con un nivel de barro que impide cualquier tipo de intervención.

En su caso, mantiene unas 130 colmenas en una zona actualmente afectada, aunque por el momento no han sufrido daños directos gracias a su ubicación en caballetes elevados.
Una situación atípica para la región
Productores coinciden en que el nivel de anegamiento observado en esta oportunidad no es habitual. La acumulación de agua proveniente de regiones como Bajos Submeridionales y áreas cercanas a Villa Minetti genera un escenario extendido y de difícil drenaje.

Según referentes técnicos del sector, el impacto real aún no puede dimensionarse completamente, ya que en muchos casos todavía no se logró acceder a los apiarios para evaluar el estado de las colmenas.
Riesgos en una etapa clave del ciclo
La situación se agrava por el momento del año en que ocurre. Con el ingreso al período de temperaturas más bajas, disminuye la actividad de las abejas y se vuelve fundamental garantizar condiciones mínimas para su supervivencia.
Especialistas advierten que la falta de intervención puede derivar en problemas sanitarios y déficit de reservas alimenticias. Por eso, recomiendan priorizar el acceso —aunque sea de manera pedestre— para realizar tareas básicas, implementar alimentación de emergencia y evaluar el estado de las colmenas.

En este contexto, el objetivo inmediato del sector es sostener las unidades productivas. Si bien la última cosecha fue considerada de buena a muy buena, la continuidad de las lluvias podría comprometer la sanidad y la supervivencia de las colmenas en las próximas semanas.








