La siembra de los principales cultivos de gruesa gana ritmo en el área agrícola nacional, favorecida en gran parte por una adecuada disponibilidad de humedad en los perfiles. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales, las labores de implantación de soja, maíz y girasol avanzan con distintos niveles de progreso, mientras comienza a tomar impulso la siembra de sorgo granífero para la campaña 2026/27.
La siembra de soja registra un adelanto interanual y el girasol mantiene un ritmo superior al histórico
La implantación de los principales cultivos de gruesa muestra un ritmo adelantado respecto de campañas anteriores. La soja cubre el 4,7% del área prevista y el maíz ya supera la mitad de la superficie proyectada.

En el caso de la soja, luego de un avance intersemanal de 2,4 puntos porcentuales, la implantación alcanza el 4,7% de las 17 millones de hectáreas proyectadas para la campaña. El ritmo de trabajo se ubica 2,9 puntos por encima del registrado a igual fecha del ciclo anterior y 2,5 puntos sobre el promedio de las últimas cinco campañas.
La mayor actividad se concentra en ambos núcleos productivos y en el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, donde la humedad superficial permite avanzar con las sembradoras. En estas regiones ya se observan lotes emergidos con buena disponibilidad de agua.

Sin embargo, el panorama presenta algunas limitaciones en el sur de Córdoba, donde la falta de piso en determinados lotes y las bajas temperaturas del suelo dificultan las tareas. Allí, la siembra de soja de primera cubre el 5,4% del área prevista y registra una demora de 8,6 puntos porcentuales respecto del promedio de los últimos cinco ciclos.
El maíz supera el 50% de implantación y el girasol mantiene un adelanto
La siembra de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 50,5% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, luego de registrar un progreso de 3,2 puntos porcentuales durante la última semana.

Los planteos tempranos se encuentran prácticamente finalizados en el área agrícola nacional, con algunas labores pendientes en el sur de Buenos Aires. En el centro-norte de Córdoba, donde esta campaña se incrementó la participación de las siembras tempranas, los lotes implantados en sectores de Villa María y San Francisco presentan buenas emergencias y evolucionan en sus primeros estadios vegetativos, bajo condiciones de cultivo calificadas entre normales y excelentes.
En otras regiones todavía se observan efectos de las bajas temperaturas y de la escasa radiación solar de las últimas semanas, aunque los cultivos muestran señales de recuperación. En el centro-norte de Santa Fe, en tanto, continúa la presión de la plaga del cogollero, con tratamientos de control en desarrollo.
Por su parte, el girasol registra uno de los mayores avances de la campaña. Con un progreso intersemanal de 13,7 puntos porcentuales, la siembra cubre el 72,4% de las 3,1 millones de hectáreas estimadas para el ciclo 2026/27. El ritmo se ubica 7,2 puntos por encima del promedio histórico.
En Santa Fe se informaron resiembras puntuales debido a daños provocados por palomas. En la región central, los lotes se encuentran mayormente entre los estadios de dos y seis hojas, mientras que en el sur del área agrícola las labores avanzan bajo condiciones hídricas variables y temperaturas inferiores a las habituales para esta época.

El relevamiento también advierte sobre situaciones contrastantes: sectores del oeste presentan limitaciones de humedad, mientras que en el centro de Buenos Aires se registran focos de suelos saturados. Si continúan las lluvias, algunos lotes que atraviesan la emergencia y las primeras etapas de desarrollo podrían sufrir pérdidas de superficie por anegamiento.
Comienza la siembra de sorgo y el trigo avanza con demoras en la cosecha
En paralelo, comenzó la implantación de sorgo granífero para la campaña 2026/27. La superficie sembrada alcanza el 10,5% de las 750.000 hectáreas proyectadas a nivel nacional, una estimación que se mantiene sin cambios respecto del ciclo anterior.

Los mayores avances se registran en el Núcleo Norte, con un 34% de implantación, y en el centro-norte de Córdoba, donde las labores cubren el 20% del área prevista. La siembra comienza a extenderse hacia otras regiones del centro agrícola, aunque se observan modificaciones en la intención de implantación a escala regional, principalmente por la competencia con el maíz y la soja.
Mientras tanto, la cosecha de trigo presenta un avance más lento. Durante la última semana progresó apenas 1,8 puntos porcentuales y alcanza el 8,5% del área apta. Las tareas se concentran en el norte del área agrícola, donde las temperaturas elevadas aceleraron la madurez de los lotes, aunque las lluvias recientes dificultan el ingreso de las cosechadoras por falta de piso.
En Santiago del Estero y Chaco se informan rendimientos de entre 12 y 35 quintales por hectárea, con un promedio cercano a los 24 quintales. En Salta, los resultados oscilan entre 13 y 28 quintales, con una media superior a los 16 quintales por hectárea.
En el centro del área agrícola, el trigo transita mayormente las etapas de floración y llenado de granos. El incremento de las temperaturas aceleró el desarrollo fenológico, mientras que la oferta hídrica se mantiene entre adecuada y óptima. Las expectativas de rendimiento se ubican por encima del promedio histórico, aunque por debajo de los registros de la campaña pasada.
En el sur de Buenos Aires y La Pampa, en cambio, los cultivos permanecen principalmente entre encañazón y espigazón, con buena disponibilidad de humedad y aplicaciones para el control de enfermedades. No obstante, la baja radiación solar de las últimas semanas podría limitar el potencial de rendimiento.

De esta manera, el inicio de la campaña gruesa encuentra a buena parte del área agrícola con condiciones favorables para la implantación, aunque las diferencias regionales en humedad, temperatura y sanidad de los cultivos continúan marcando el desarrollo de las labores y las perspectivas productivas.








