La semana comprendida entre el 5 y el 11 de noviembre estará marcada por importantes contrastes meteorológicos en el área agrícola argentina.
Semana de marcada variabilidad climática: lluvias escasas y temperaturas de hasta 40 grados en el norte santafesino
La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para el período del 5 al 11 de noviembre anticipa precipitaciones concentradas en el este del NOA, el Chaco y el norte de la Mesopotamia.

De acuerdo con el informe de perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el período comenzará con el desplazamiento de un frente que dejará precipitaciones principalmente sobre el norte del país, seguido por el ingreso de una masa de aire frío y un posterior cambio en la circulación de los vientos que favorecerá el regreso de las temperaturas elevadas.
El pronóstico señala que, durante el inicio de la perspectiva, se completará el paso del frente que ingresó en los días precedentes, poniendo fin a las precipitaciones sobre gran parte del área agrícola. Las principales excepciones estarán concentradas en el este del NOA, el norte y centro de la Región del Chaco, el extremo sur de Paraguay y el norte de la Mesopotamia.

En esas zonas se esperan lluvias moderadas a abundantes, con acumulados de entre 10 y 25 milímetros, aunque podrían registrarse sectores con valores superiores. En cambio, el resto del área agrícola recibirá aportes escasos o prácticamente nulos, inferiores a los 10 milímetros.
El ingreso de aire frío y el riesgo de heladas
Junto con el desplazamiento del frente, avanzarán los vientos del sur, extendiendo su influencia hasta el norte del área agrícola. Este cambio de circulación provocará un marcado descenso de las temperaturas mínimas y podría generar condiciones favorables para la ocurrencia de heladas en distintas regiones.
Según el relevamiento, solamente gran parte de Paraguay, el extremo nordeste del NOA y el extremo oeste del Chaco registrarán mínimas superiores a los 15°C.
En tanto, el este del NOA, la Región del Chaco, la Mesopotamia, el este de Cuyo, el norte y centro de la Región Pampeana y el extremo noroeste de Uruguay tendrán temperaturas de entre 10 y 15°C, con algunos registros inferiores.

En el centro del NOA, el centro de Cuyo, el este de la Región Pampeana y Uruguay se esperan mínimas de entre 5 y 10°C. Las condiciones serán más rigurosas en el centro-oeste del NOA, el centro-oeste de Cuyo, el este de Buenos Aires y el centro de Uruguay, donde los valores podrían ubicarse entre 0 y 5°C, con riesgo de heladas localizadas.
El escenario más frío se presentará en las zonas serranas del NOA y Cuyo, donde las temperaturas podrían descender por debajo de los 0°C, con heladas generales y sectores con registros aún menores. También se advierte sobre la posibilidad de heladas en las Serranías Bonaerenses.
Regresa el viento del nordeste y aumentan las temperaturas
Luego del ingreso de aire frío, los vientos rotarán al nordeste y extenderán su influencia sobre la mayor parte del área agrícola. La excepción será una amplia franja próxima al litoral atlántico, donde continuarán predominando los vientos marinos, manteniendo temperaturas entre normales y por debajo de los valores habituales.
Con este cambio en la circulación atmosférica, se espera una recuperación térmica que tendrá mayor intensidad en el norte y el oeste del país.

El este del NOA, el sudeste del Chaco, gran parte de la Mesopotamia, el extremo sudeste de Paraguay, el este de Cuyo, el norte y oeste de la Región Pampeana y el oeste de Uruguay registrarán máximas superiores a los 30°C.
El informe también identifica un amplio sector con temperaturas de entre 35 y 40°C, que abarcará áreas del norte del país, el centro de Cuyo y el oeste de La Pampa.
Por su parte, el centro del NOA, el centro-oeste de Cuyo, gran parte de Buenos Aires y la mayor parte de Uruguay tendrán máximas de entre 25 y 30°C. En tanto, el oeste del NOA, el este de Cuyo y buena parte de la Región Pampeana presentarán registros de entre 20 y 25°C.

De esta manera, la perspectiva semanal anticipa un escenario de fuerte amplitud térmica y distribución irregular de las precipitaciones, con un primer tramo condicionado por el ingreso de aire frío y un posterior retorno de las temperaturas elevadas.








