Lluvias desparejas y brusco cambio térmico marcarán la primera semana de marzo
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa precipitaciones irregulares en gran parte del área agrícola, con focos de tormentas intensas y posterior ingreso de aire fresco, seguido por un nuevo pulso de calor extremo.
El clima suma incertidumbre: lluvias concentradas y calor extremo
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su perspectiva agroclimática para el período del 5 al 11 de marzo, en la que anticipa precipitaciones irregulares sobre el área agrícola nacional, seguidas por una marcada oscilación térmica, con ingreso de aire fresco y posterior retorno de condiciones calurosas.
Lluvias desparejas y fuerte vaivén térmico marcarán la semana en el área agrícola
El informe advierte que el escenario combinará lluvias muy desparejas —con focos de tormentas intensas— y una dinámica térmica contrastante, lo que podría incidir de manera directa en los cultivos estivales que transitan etapas críticas de definición de rendimiento.
Precipitaciones concentradas y amplias zonas con aportes limitados
Al inicio del período se prevé el arribo de un frente de tormenta que generará lluvias de distribución heterogénea.
Los mayores acumulados se concentrarían en el centro del NOA, el oeste de la Región del Chaco, el sur de Paraguay y en una franja diagonal que se extenderá desde el sudeste de Santiago del Estero, atravesando el norte de Córdoba, el centro y sur de Santa Fe y el sur de Entre Ríos, hasta el extremo nordeste de Buenos Aires y el sudoeste del Uruguay.
En estos sectores se estiman precipitaciones que oscilarían entre 10 y 75 milímetros, con eventos localmente superiores.
Lluvias desparejas y fuerte vaivén térmico marcarán la semana en el área agrícola
Sin embargo, el informe destaca focos de tormentas severas en el noroeste del NOA, el sur de Entre Ríos y el norte de Buenos Aires, donde los acumulados podrían superar los 150 milímetros, elevando el riesgo de anegamientos puntuales y complicaciones logísticas en zonas agrícolas sensibles.
En contraste, amplias áreas del resto del territorio productivo recibirían aportes escasos, con registros moderados sólo en sectores aislados, lo que mantendría la disparidad hídrica en distintas regiones.
Ingreso de aire fresco y riesgo de heladas localizadas
Junto con el frente de tormenta ingresará una masa de aire más frío que provocará un descenso térmico generalizado, con temperaturas por debajo de los valores normales para la época en gran parte del área agrícola, exceptuando el extremo norte.
Las mínimas superiores a 15°C se concentrarán en el nordeste del NOA, gran parte del Chaco, el norte y centro de la Mesopotamia, el norte de Santa Fe y el noroeste paraguayo.
En tanto, el este del NOA, Cuyo, el sur de la Mesopotamia, la mayor parte de la Región Pampeana y Uruguay registrarían mínimas entre 10 y 15°C.
Particular atención merecen las zonas serranas y cordilleranas del NOA, Cuyo y Buenos Aires, donde las temperaturas podrían descender por debajo de los 10°C, con focos de heladas localizadas e incluso generales hacia el oeste, un factor de riesgo para cultivos sensibles y pasturas.
Retorno del calor con máximas extremas
Hacia la segunda parte de la semana, los vientos del trópico volverán a intensificarse, impulsando un nuevo ascenso térmico. La mayor parte del área agrícola experimentará temperaturas máximas superiores a lo normal, salvo las zonas cercanas al Litoral Atlántico, que recibirán influencia moderadora de los vientos marinos.
El nordeste del NOA, Paraguay, la Región del Chaco y amplios sectores de la Mesopotamia podrían registrar máximas superiores a 35°C, con varios focos por encima de los 40°C.
En el este del NOA, Córdoba, el este de Cuyo, el norte de la Región Pampeana y Uruguay se esperan máximas entre 30 y 35°C, mientras que el centro del NOA, gran parte de Cuyo y la Región Pampeana oscilarán entre 25 y 30°C.
Sólo las áreas serranas y cordilleranas del oeste del NOA, de Cuyo y el sur bonaerense mantendrán registros inferiores a 30°C.
Impacto productivo
El patrón previsto configura un escenario de elevada variabilidad climática, con lluvias concentradas, amplias zonas con déficits y un marcado contraste térmico en pocos días. Para los cultivos de soja y maíz tardío, que atraviesan etapas de llenado de grano, la distribución de las precipitaciones será determinante.
La evolución de este esquema agroclimático será clave para consolidar o ajustar las expectativas productivas en distintas regiones del país, en una campaña atravesada por marcados contrastes hídricos.