La escalada del conflicto en Medio Oriente generó un efecto dominó en los mercados internacionales, especialmente en energía y fertilizantes. El bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz —por donde circula una parte sustancial del comercio mundial de petróleo, gas y fertilizantes— tensionó la cadena global de suministros.
Campaña de trigo 2026/27: el impacto del conflicto de Medio Oriente en los números del productor argentino
El estudio advierte que el conflicto en Medio Oriente está reconfigurando la ecuación económica del trigo argentino. Aunque los precios del cereal subieron, el fuerte incremento en insumos clave como fertilizantes y combustibles golpea los márgenes y pone en duda la rentabilidad de la próxima campaña.

En este contexto, el precio del petróleo Brent subió un 77% en lo que va del año, mientras que la urea —insumo clave para el trigo— registró aumentos de entre 54% y 71% a nivel internacional. Esta dinámica tuvo un correlato directo en Argentina: el gasoil aumentó un 34% en dólares y la urea trepó un 77% en el mercado local.

El problema central, según el análisis, es la disparidad: mientras los costos se disparan, el precio del trigo sube a un ritmo mucho menor, generando un deterioro en la relación insumo-producto.
Márgenes en caída y menor rentabilidad
El impacto en los números del productor es contundente. Mientras el trigo a cosecha aumentó alrededor de un 16% en el año, los fertilizantes lo hicieron casi cinco veces más. Esta brecha se refleja en un dato clave: si a comienzos de 2026 se necesitaban 2,7 toneladas de trigo para comprar una de urea, hoy se requieren 4,3 toneladas, lo que implica un deterioro del 57% en el poder de compra.

Las consecuencias ya se observan en los márgenes proyectados. Para un planteo promedio, el margen en campo propio cayó un 43% entre marzo y abril, mientras que en campo alquilado la baja alcanza el 54%. En paralelo, los costos totales de producción aumentaron más de un 8% en apenas un mes.
Incluso en esquemas más intensivos, como el doble cultivo trigo-soja, la rentabilidad se reduce drásticamente. En este caso, el margen neto en campo alquilado se ubica en apenas 13 dólares por hectárea, un 80% menos que meses atrás.
Incertidumbre y decisiones clave para la próxima campaña
El escenario abre interrogantes de cara a la campaña 2026/27. Por un lado, los mayores costos podrían derivar en una menor intención de siembra o en un uso más limitado de tecnología, lo que impactaría directamente en la producción.

Por otro, también existe incertidumbre del lado de la demanda global. Un contexto internacional afectado por mayores costos y menor actividad económica podría reducir la absorción de granos, limitando la posibilidad de mejoras en los precios.

Sin embargo, no todo el panorama es negativo. Factores agronómicos como la buena recarga de humedad en los suelos y la posible llegada de un evento El Niño podrían jugar a favor del trigo, aportando mejores condiciones para el desarrollo del cultivo.
En este contexto volátil, el informe concluye que los productores deberán tomar decisiones estratégicas en un escenario atravesado por la incertidumbre global, donde la rentabilidad dependerá cada vez más del equilibrio entre costos, clima y evolución de los mercados.








