El clima siguió perjudicando a los trigos del centro norte santafesino en la última semana, con un progresivo deterioro de los cultivos que transitan etapas fenológicas de alta demanda de agua, recurso que no está disponible en el suelo a raíz de la falta de lluvias en la región. Según el monitoreo del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), que difunde la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la situación se parece mucho al ciclo 2022, una de las peores campañas en los últimos años, a causa de la sequía de aquel año.

































