De acuerdo con las estadísticas elaboradas a partir de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe) de SENASA, durante mayo se remitieron a faena 997.774 vacunos, cifra que representa una disminución del 12% respecto del mismo mes de 2025. En términos absolutos, son unas 136.000 cabezas menos que las registradas un año atrás.
La faena vacuna continúa en retroceso y se profundiza la retención de hacienda
La menor disponibilidad de animales y una creciente estrategia de retención por parte de los productores están reduciendo la oferta de ganado para faena. Según un informe de ROSGAN, mayo marcó el decimotercer mes consecutivo de caída interanual en los envíos a frigoríficos, consolidando una tendencia que ya comienza a impactar en el mercado de la carne vacuna.

La retracción no es un hecho aislado. En los primeros cinco meses del año, los envíos acumulados alcanzaron los 4,9 millones de animales, frente a los 5,5 millones registrados en igual período del año pasado. Esto implica una caída interanual del 11,3%, reflejando una oferta cada vez más restringida.
Menos animales disponibles y mayor retención
Desde ROSGAN explican que la disminución de la actividad responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre los primeros aparece la reducción del stock disponible como consecuencia de tres años consecutivos de menor producción de terneros. Entre los segundos, se destaca una mayor retención de hacienda impulsada por expectativas favorables de precios y por estrategias productivas que buscan maximizar el aprovechamiento de los recursos forrajeros.

El informe señala que, aun cuando ni el mercado interno ni las exportaciones muestran actualmente una demanda extraordinaria, la principal limitante para la producción de carne proviene de la oferta de animales.
La lógica es sencilla: con menos terneros incorporándose al sistema, la capacidad de extracción del rodeo se reduce. Según las estimaciones del mercado ganadero, una producción de 14,4 millones de terneros y una mortandad promedio del 3% permitirían sostener una faena cercana a los 12,9 millones de cabezas durante 2026. Esto ya supone una reducción del 5% respecto de los 13,6 millones de animales faenados el año pasado.

Sin embargo, la caída observada hasta el momento es más pronunciada. La disminución del 11% registrada en los primeros meses del año indica que, además de la menor disponibilidad estructural, existe una importante retención de hacienda en los establecimientos productivos.
La recría gana protagonismo
Uno de los fenómenos más visibles es la creciente permanencia de los animales en sistemas de recría pastoril antes de ingresar a los corrales de engorde.
Esta estrategia permite reducir costos de alimentación y aprovechar mejor los recursos forrajeros disponibles, especialmente en un contexto donde los valores de la hacienda incentivan a prolongar los ciclos productivos.
Los movimientos de hacienda reflejan claramente esta tendencia. Entre enero y mayo se trasladaron 4,57 millones de terneros y terneras hacia establecimientos de cría e invernada, un 13% menos que en igual período de 2025.

Medido sobre el stock inicial disponible, esos movimientos representan actualmente el 32% de los animales de la categoría, cuando un año atrás alcanzaban el 36%. Es decir, no sólo hay menos terneros disponibles, sino que también llega una menor proporción de ellos al mercado.
Diferencias entre machos y hembras
El análisis por sexo revela comportamientos distintos dentro de la cadena ganadera.
En el caso de las hembras, la retención se concentra principalmente en los establecimientos de cría. Mientras que en años anteriores los productores comercializaban cerca del 30% de las terneras disponibles para esta época del año, actualmente ese porcentaje cayó al 16%.

Para los especialistas, esta situación podría constituir una señal temprana de recomposición del stock de vientres, un aspecto clave para recuperar la capacidad productiva del rodeo nacional en los próximos años.
En cambio, entre los machos la oferta relativa no muestra una reducción tan marcada. Los movimientos representan el 47% del stock inicial, incluso por encima del promedio histórico cercano al 43%. Sin embargo, la retención se está produciendo en una etapa posterior de la cadena.
Los registros muestran que sólo el 14% de los terneros machos que salen de los campos de cría tienen como destino directo un feedlot. El restante 86% ingresa previamente a sistemas de recría. En años anteriores, alrededor del 21% de estos animales ingresaba directamente a corrales de engorde.
Perspectivas para el segundo semestre
La profundización de los esquemas de recría pastoril podría enfrentar ciertas limitaciones durante el invierno debido a la menor disponibilidad de pasturas. No obstante, el proceso de retención continúa siendo una de las principales características del mercado ganadero actual.

En el caso de las hembras, la menor salida de terneras podría comenzar a tener efectos más visibles durante la segunda mitad del año. Una mayor permanencia de animales dentro del sistema productivo reducirá la oferta futura de vaquillonas destinadas al engorde y, posteriormente, la disponibilidad de hacienda liviana para faena.
De consolidarse esta tendencia, el sector podría estar transitando las primeras etapas de una recomposición del stock ganadero nacional, un proceso que suele traducirse en menor oferta de carne en el corto plazo, pero que resulta fundamental para fortalecer la capacidad productiva de la ganadería argentina en los próximos años.








