El aumento del precio del girasol mejoró la relación entre los ingresos potenciales y los costos de producción, pese al encarecimiento de distintos componentes de la actividad agrícola. De acuerdo con estimaciones de Márgenes Agropecuarios, los costos totales del cultivo ascienden a US$ 576 por hectárea, frente a los US$ 500 registrados en octubre de 2025.
La siembra de girasol cubre el 36% del área prevista y mejora la ecuación económica del cultivo
Los costos totales se estiman en US$ 576 por hectárea, por encima de los registrados en octubre de 2025. Sin embargo, el aumento del precio de la oleaginosa, que pasó de US$ 320 a US$ 495 por tonelada, redujo el costo de producción de 15,6 a 11,6 quintales por hectárea. Mientras tanto, la siembra alcanza el 36% del área prevista para la campaña.


El cálculo contempla los costos directos e indirectos, sin incluir el impuesto a las ganancias. Entre los rubros que más incidieron en el incremento se encuentran las labores agrícolas, la cosecha —por las subas del gasoil y los salarios—, los fertilizantes, los gastos de estructura y los impuestos.
El girasol necesita menos quintales para cubrir sus costos
Sin embargo, la evolución del precio de la oleaginosa permitió compensar el aumento de los costos expresados en dólares. Mientras que en octubre de 2025 el girasol cotizaba a US$ 320 por tonelada, actualmente alcanza los US$ 495.
Como resultado, los costos totales medidos en quintales de girasol descendieron de 15,6 a 11,6 quintales por hectárea. Esta relación permite dimensionar cuánto de la producción debe destinarse a cubrir los costos estimados del cultivo, aunque el resultado económico final también depende de los rindes obtenidos y de los demás gastos e ingresos de cada establecimiento.

En paralelo, la implantación del cultivo avanza sobre el 36% de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas para la campaña. Las lluvias demoraron las tareas en el centro y sur del área agrícola, donde se espera retomar el ritmo de siembra a medida que las condiciones de humedad de los suelos permitan ingresar con la maquinaria.
La siembra alcanza el 36% del área prevista
Según el relevamiento, el 99% de los lotes presenta una condición normal y cuenta con humedad adecuada, un escenario favorable para la evolución inicial del cultivo.

En el NEA, algunos lotes ya transitan la etapa de botón floral. No obstante, también se registran dificultades sanitarias y daños puntuales: en Chaco se reportaron ataques de orugas, mientras que en el centro y norte de Santa Fe se observaron perjuicios ocasionados por aves.

De esta manera, el girasol combina una mejora en la relación entre precios y costos con demoras en las labores de implantación en parte de la región agrícola. La evolución de las condiciones climáticas y el desarrollo de los cultivos serán determinantes para el avance de la campaña y los resultados productivos.








