La cosecha de maíz 2025/26 llegó a su fin a nivel nacional con una producción estimada en 64 millones de toneladas, volumen que marca un nuevo récord histórico para el cultivo en Argentina.
La cosecha de maíz alcanzó un récord nacional de 64 millones de toneladas
La campaña 2025/26 finalizó con una producción nacional estimada en 64 millones de toneladas, 8,5 millones por encima del récord anterior. Mientras avanza la nueva siembra, el girasol mejora con las últimas lluvias y el trigo comienza a mostrar rindes alentadores en el norte del país.

Aunque todavía quedan algunos lotes por recolectar en sectores del centro y sur de la provincia de Buenos Aires, el volumen pendiente no modifica la estimación actual de producción.

El resultado de la campaña supera en 8,5 millones de toneladas el anterior máximo histórico, alcanzado durante la campaña 2018/19, y confirma una producción récord para el cereal.
En paralelo, comenzó a tomar ritmo la implantación del maíz correspondiente a la campaña 2026/27. Al momento del relevamiento, se había sembrado el 22,2% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, con un avance de 5,1 puntos porcentuales respecto de la semana anterior.
El maíz avanza con distintas condiciones según la región
En el Centro-Norte de Santa Fe, los primeros lotes sembrados presentan una emergencia paulatina debido a las bajas temperaturas del suelo. Sin embargo, los nacimientos observados son homogéneos.

Durante los últimos días también se registró un importante avance de las labores de implantación en el oeste bonaerense, donde las condiciones permitieron acelerar el ritmo de siembra.
El comportamiento de las temperaturas y la disponibilidad de humedad serán factores determinantes para la evolución de los lotes recientemente implantados durante las próximas semanas.
El girasol recupera humedad y avanza la siembra
La siembra de girasol 2026/27 alcanzó el 32,9% de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas, luego de registrar un avance de 1,5 puntos porcentuales durante la última semana.
Las lluvias registradas recientemente permitieron mejorar la oferta hídrica en buena parte del área agrícola, luego de varias semanas con escasos eventos de magnitud. A partir de esta recuperación, se espera que el ritmo de implantación pueda acelerarse en sectores del centro del área agrícola.
En el NEA, el cultivo transita principalmente las etapas de expansión foliar y botón floral. Las precipitaciones recientes podrían favorecer una recuperación de la condición de los lotes.

En el Centro-Norte de Santa Fe, en tanto, el girasol permanece mayormente en estadios vegetativos debido a las bajas temperaturas. También se detectaron daños provocados por orugas, aunque hasta el momento no se reportan situaciones que requieran resiembras.
Primeros resultados alentadores para el trigo
El trigo comienza a ingresar en una etapa clave de la campaña. En el norte del país ya se realizan las primeras pruebas de cosecha, con resultados que se ubican por encima del promedio histórico.
Actualmente, el 34% del área cultivada transita desde espigazón en adelante, principalmente en el centro y norte del área agrícola. Los reportes de los colaboradores indican rindes potenciales alentadores, aunque su concreción dependerá de las condiciones que acompañen el llenado de granos.

La mejora de la disponibilidad de agua también impactó sobre la condición general del cereal. El área bajo condición Buena/Excelente aumentó 8 puntos porcentuales luego de las últimas lluvias.
De todos modos, continúa el seguimiento del impacto que tuvieron las heladas registradas hace aproximadamente tres semanas en distintos sectores del centro del área agrícola. En esas regiones todavía se analizan las posibles pérdidas de rendimiento asociadas al evento.
La cebada mantiene una buena condición general
En el caso de la cebada, el 94% del área nacional presenta una condición de cultivo entre Normal y Buena, mientras que el 92% cuenta con una condición hídrica Adecuada u Óptima.
En el oeste y centro de Buenos Aires, una proporción importante de los lotes atraviesa la etapa de encañazón y comienzan a registrarse los primeros cuadros en espigazón.
Las heladas dejaron daños foliares en algunos sectores, por lo que continúan las evaluaciones para determinar su impacto sobre el rendimiento. Al mismo tiempo, la disponibilidad de humedad comienza a convertirse en un factor de seguimiento hacia el oeste bonaerense.

En los principales núcleos cebaderos del sur, el cultivo se encuentra mayormente entre macollaje y encañazón, con una condición general favorable.
Así, mientras la campaña de maíz 2025/26 queda marcada por un récord histórico de producción, los cultivos de la nueva campaña atraviesan una etapa de implantación y desarrollo condicionada por la evolución de las temperaturas y las lluvias, con señales favorables en algunas regiones tras la recuperación reciente de la oferta hídrica.








