La Bolsa de Cereales de Entre Ríos advirtió una caída en el poder de compra de los granos frente a la maquinaria
Un informe reciente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, elaborado a través de su sistema de información agrícola SIBER, expuso una tendencia clara en los últimos años: los productores necesitan cada vez más toneladas de granos para acceder a maquinaria agrícola.
El informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos señaló que esta situación responde a un doble fenómeno.
El análisis, que abarca el período 2022-2025, muestra un deterioro sostenido en la relación entre los precios de los cultivos y los bienes de capital. En otras palabras, la capacidad de compra del productor se fue debilitando, especialmente a partir de 2024.
Durante 2022 y buena parte de 2023, el escenario resultaba más favorable. En ese momento, los valores de los granos permitían acceder a maquinaria con menor volumen de producción. Incluso, hacia fines de 2023 se registró uno de los mejores momentos de la serie, con condiciones de canje más convenientes.
Sin embargo, a comienzos de 2024 se produjo un quiebre marcado. La corrección del tipo de cambio impactó de lleno en el precio de la maquinaria, que se encareció significativamente en términos de granos. En apenas un trimestre, el costo de un tractor prácticamente se duplicó medido en toneladas, configurando un nuevo escenario mucho más exigente para el sector.
El informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos señaló que esta situación responde a un doble fenómeno.
Desde entonces, los valores se estabilizaron en niveles elevados y no volvieron a las condiciones previas. Esta “nueva normalidad” se mantuvo durante todo 2025, con variaciones más moderadas pero sin recuperar el poder de compra perdido.
Un efecto tijera que golpeó al productor
El informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos señaló que esta situación responde a un doble fenómeno. Por un lado, los precios de la maquinaria aumentaron en dólares de manera sostenida en los últimos años. Por otro lado, los granos atravesaron un ciclo bajista en el mercado internacional.
En ese sentido, la entidad explicó que este escenario se debe a “un pronunciado efecto tijera”, impulsado por el encarecimiento de los bienes de capital y la caída en el valor de los commodities.
El informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos señaló que esta situación responde a un doble fenómeno.
Esta combinación implica que, mientras la maquinaria se vuelve más cara, los ingresos del productor pierden valor relativo, lo que impacta directamente en su capacidad de inversión y capitalización.
Qué pasó en 2025
A lo largo de 2025 se observaron comportamientos dispares entre los cultivos. La soja mostró cierta recuperación en su poder de compra, especialmente hacia la segunda mitad del año, impulsada por una mejora en su cotización en dólares. De hecho, fue el único cultivo que cerró el año con una leve mejora en su capacidad de adquisición de maquinaria.
En cambio, el maíz y el trigo tuvieron un desempeño más débil. Tras una recuperación inicial, ambos cultivos sufrieron caídas en sus precios hacia el cierre del año, lo que volvió a deteriorar su relación con los bienes de capital.
Más patentamientos pese al contexto
A pesar de este escenario menos favorable, el mercado de maquinaria agrícola mostró signos de dinamismo. Según datos de ACARA Y Maquinac, en Entre Ríos se registraron 402 patentamientos durante 2025, lo que posicionó a la provincia entre las más activas del país.
Este crecimiento se explica, en parte, por la recuperación productiva tras la sequía y por un contexto macroeconómico con mejores condiciones de financiamiento y mayor estabilidad cambiaria. No obstante, desde la entidad advirtieron que las decisiones de inversión siguen fuertemente condicionadas tanto por los márgenes agrícolas como por las variables económicas.