La invernada pastoril enfrenta un escenario de mayores costos, aunque la buena disponibilidad de forraje en distintas zonas productivas puede ofrecer cierto alivio de cara a la primavera.
Invernada pastoril: la reposición encarece los costos, pero el pasto mejora las perspectivas
Los costos de la actividad alcanzaron US$ 1.643 por hectárea en septiembre, frente a US$ 1.215 un año atrás. La reposición de terneros explicó buena parte del incremento, mientras que la disponibilidad de pasto hacia la primavera podría reducir la necesidad de suplementación.


De acuerdo con un análisis de Márgenes Agropecuarios, los costos totales de un planteo de invernada pastoril se ubicaron en torno a US$ 1.643 por hectárea en septiembre de 2026, frente a los US$ 1.215 registrados en el mismo mes de 2025. El incremento representa una suba de aproximadamente 35% en dólares.
El principal factor detrás de esta variación fue el costo de reposición de los terneros. En el período analizado, el valor pasó de US$ 2,16 a US$ 4,24 por kilo, prácticamente duplicándose en un año.
El novillo también aumentó, pero no compensó totalmente
El precio del novillo terminado a pasto también mostró una evolución positiva. Según el informe, pasó de US$ 2,11 por kilo en septiembre de 2025 a US$ 2,74 por kilo en septiembre de 2026.
Sin embargo, cuando los costos se expresan en kilos de novillo, la relación también se deterioró. El costo total pasó de 563 kilos por hectárea a 600 kilos, mientras que el promedio registrado entre 2015 y 2025 fue de 544 kilos por hectárea.

La evolución muestra que, pese a la mejora en el precio del animal terminado, el fuerte aumento del valor de la reposición incrementó la cantidad de kilos necesarios para cubrir los costos del planteo.
El pasto gana protagonismo
En este contexto, la disponibilidad de forraje aparece como una variable clave para la evolución de los márgenes.
La buena oferta de pasto en los campos del oeste permite proyectar una primavera con una mayor participación del recurso forrajero en la dieta de los animales. Esto podría favorecer las ganancias de peso y, al mismo tiempo, reducir la necesidad de recurrir a suplementación.

La posibilidad de sostener buenas tasas de crecimiento con una mayor utilización del pasto adquiere especial importancia en un escenario de costos elevados, ya que permite reducir la incidencia de algunos componentes de la alimentación.
Lluvias y temperaturas, factores determinantes
La evolución de las condiciones climáticas será determinante para saber cuánto tiempo podrá mantenerse esta situación.

La continuidad de una adecuada oferta forrajera dependerá principalmente del comportamiento de las lluvias y las temperaturas durante la primavera. Una buena disponibilidad de pasto permitiría sostener mejores ganancias de peso y moderar los costos de alimentación, mientras que un deterioro de las condiciones podría incrementar la necesidad de suplementación.
De esta manera, la invernada pastoril llega a la primavera con una combinación de mayores costos de reposición y una oferta forrajera favorable. La evolución del precio del ternero, del novillo terminado y de las condiciones climáticas será determinante para definir el resultado económico de los planteos durante los próximos meses.








