Entre Ríos suma valor a la nuez pecán y fortalece su perfil agroindustrial
La incorporación de derivados de la nuez pecán al Código Alimentario Argentino marca un avance clave para la seguridad alimentaria y abre nuevas oportunidades comerciales para una de las cadenas productivas más dinámicas de la provincia.
Entre Ríos consolida su liderazgo nacional en nuez pecán
Entre Ríos dio un paso clave en la consolidación de su matriz agroalimentaria con la incorporación de nuevos derivados de la nuez pecán al Código Alimentario Argentino (CAA), una decisión que combina seguridad alimentaria, agregado de valor y proyección comercial para una de las cadenas productivas más dinámicas de la provincia.
Entre Ríos consolida su liderazgo nacional en nuez pecán
La medida quedó oficializada mediante la Resolución Conjunta 16/2026 y representa un hito para productores, elaboradores y consumidores.
Articulación
La actualización normativa, impulsada de manera articulada por la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el INTA y la Cámara Argentina de Productores de Pecán, establece un marco regulatorio específico para subproductos como la harina de pecán, el aceite y las pastas elaboradas a partir de este fruto seco.
A partir de ahora, estos alimentos cuentan con parámetros definidos de composición, inocuidad y rotulado, lo que habilita su comercialización formal en todo el país.
La decisión cobra especial relevancia en una provincia que concentra alrededor del 60% de la producción nacional de nuez pecán y se posiciona como el principal polo productivo y exportador del país.
En los últimos años, la actividad mostró un crecimiento sostenido, impulsado tanto por la expansión de la superficie implantada como por el desarrollo de nuevas líneas de elaboración que permiten diversificar la oferta y capturar mayor valor agregado.
Desde el punto de vista nutricional, la nuez pecán es reconocida por su alto contenido de grasas saludables. Su aceite se destaca como una fuente significativa de ácidos grasos mono y poliinsaturados, asociados a beneficios cardiovasculares, además de aportar antioxidantes, proteínas y minerales.
La inclusión de sus derivados en el CAA no solo legitima su calidad, sino que también refuerza su posicionamiento como alimento funcional, en línea con las tendencias de consumo actuales.
Entre Ríos consolida su liderazgo nacional en nuez pecán
En la actualidad, el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología (ICAB) tiene registrados siete establecimientos vinculados al acondicionamiento de nuez pecán y a la elaboración de subproductos.
La cadena ya abastece a emprendimientos que producen desde alfajores, panificados y confituras hasta quesos y mieles saborizadas, muchos de ellos orientados a mercados regionales, turismo gastronómico y nichos de consumo premium.
Control bromatológico
Para los organismos de control bromatológico, la incorporación de productos regionales al CAA representa múltiples ventajas.
Por un lado, permite trabajar con protocolos claros y homogéneos, con parámetros específicos de inocuidad y composición que facilitan la gestión de registros, la fiscalización y la vigilancia sanitaria. Por otro, garantiza un etiquetado confiable, brindando al consumidor información precisa sobre el origen, la naturaleza y el contenido nutricional de los alimentos.
Además, la adecuación normativa favorece la formalización de pequeños y medianos elaboradores, que a partir de ahora pueden gestionar registros sanitarios provinciales o nacionales según el alcance de su comercialización. Este aspecto resulta central para impulsar procesos de inclusión productiva y fortalecer economías regionales, al reducir barreras de ingreso al mercado formal.
Entre Ríos consolida su liderazgo nacional en nuez pecán
Desde el ICAB destacan que esta resolución se inscribe en una política sostenida de acompañamiento a productos identitarios de Entre Ríos.
Incorporación al CAA
En los últimos dos años, el organismo avaló la incorporación al CAA de otros alimentos regionales, como el fruto de la palmera yatay, el salvado de arroz y la propia nuez pecán en su forma tradicional.
El objetivo es claro: dotar a las cadenas productivas locales de un encuadre normativo adecuado que estimule la innovación tecnológica, promueva el desarrollo de nuevos productos y garantice estándares de calidad acordes a las exigencias del mercado.
La incorporación de derivados de pecán también abre nuevas oportunidades de inserción internacional. En un contexto global donde crece la demanda por alimentos saludables, trazables y con valor agregado, contar con respaldo normativo es un requisito indispensable para acceder a mercados externos y consolidar estrategias de exportación.
De esta manera, la provincia no solo refuerza su liderazgo en la producción de nuez pecán, sino que avanza en un modelo de desarrollo que integra conocimiento científico, regulación sanitaria y producción local. Un camino que busca transformar recursos primarios en alimentos de mayor valor, generar empleo y potenciar el perfil agroindustrial de Entre Ríos en el escenario nacional e internacional.