Las intensas heladas que se registraron en los últimos días en gran parte de la región agrícola dejaron su huella en numerosos lotes de trigo. Hojas con puntas secas, amarillamiento, necrosis y el característico aspecto de tejido "quemado" despertaron la preocupación de muchos productores, que comenzaron a preguntarse cuál podría ser el impacto de estos daños sobre el rendimiento de la campaña.
Heladas tempranas en trigo: qué daños pueden provocar y cómo evaluar el impacto real
Las fuertes heladas registradas en distintas regiones agrícolas generaron preocupación entre los productores por los síntomas observados en los cultivos. Sin embargo, especialistas explican que, durante las etapas vegetativas, el trigo posee una importante capacidad de recuperación y que el aspecto visual no siempre refleja pérdidas productivas.

Sin embargo, especialistas en mejoramiento genético y manejo del cultivo advierten que los síntomas visibles no siempre representan un perjuicio productivo. En las primeras etapas de desarrollo, el trigo cuenta con mecanismos fisiológicos que le permiten recuperarse de este tipo de eventos climáticos.
Daños visibles, pero con escaso impacto en el rendimiento
Desde el equipo técnico de Neogen, marca de trigo de GDM, explican que cuando las heladas ocurren entre la emergencia y el macollaje, el cultivo mantiene una elevada capacidad de compensación.

La razón radica en que el meristema o ápice de crecimiento permanece protegido debajo o muy próximo a la superficie del suelo durante esas etapas. De esta manera, las bajas temperaturas afectan principalmente las hojas expuestas, mientras que la estructura responsable del crecimiento continúa resguardada.
Los especialistas señalan que el proceso de congelamiento provoca deshidratación celular y necrosis del tejido foliar, originando síntomas como el secado de las puntas de las hojas y el denominado bandeado clorótico.
No obstante, remarcan que estos daños no necesariamente se traducen en pérdidas de rendimiento. Estudios internacionales e informes técnicos del INTA coinciden en que las heladas ocurridas durante los estadios vegetativos rara vez generan mermas significativas, ya que el cultivo puede reponer rápidamente el área foliar y mantener el proceso de macollaje.

Por ello, recomiendan evaluar el estado de las plantas antes de tomar decisiones de manejo, diferenciando el daño estético del verdadero compromiso de las estructuras de crecimiento.
El frío también puede favorecer la aparición de bacteriosis
Otro aspecto observado en algunos lotes es la aparición de síntomas compatibles con bacteriosis.
Según los especialistas, las lesiones provocadas por las heladas pueden facilitar el ingreso de bacterias oportunistas al romper la epidermis de las hojas y disminuir temporalmente las defensas naturales de la planta.

Entre los microorganismos asociados a este proceso se encuentra Pseudomonas syringae, una bacteria que posee capacidad para favorecer la formación de cristales de hielo sobre los tejidos vegetales y potenciar los efectos del frío.
Las infecciones suelen manifestarse mediante manchas acuosas que luego evolucionan hacia áreas cloróticas y necróticas. Sin embargo, en la mayoría de los casos presentan un comportamiento localizado y no comprometen el desarrollo general del cultivo cuando las condiciones sanitarias son favorables.
Genética y tecnología para sostener el potencial del cultivo
En paralelo con el seguimiento sanitario de la campaña, desde Neogen destacan la importancia de incorporar materiales genéticos de alto potencial y herramientas que permitan mejorar la productividad del cultivo.
La empresa confirmó su participación en el próximo Congreso Aapresid, que se realizará del 4 al 6 de agosto en Rosario, donde presentará novedades vinculadas a sus variedades de trigo y al sistema Sembrá Evolución, orientado al reconocimiento de la propiedad intelectual de las nuevas variedades.

Entre las herramientas disponibles se encuentra el sistema de Hectáreas Tecnológicas (HT), mediante el cual los productores pueden regularizar el uso propio de semillas y acceder a nuevas tecnologías genéticas bajo un esquema que busca incentivar la inversión en investigación y desarrollo.
Para los especialistas, la combinación de una adecuada elección varietal, el monitoreo permanente de los lotes y un correcto diagnóstico de los efectos de las heladas serán factores determinantes para sostener el potencial de una campaña que, hasta el momento, presenta buenas perspectivas productivas.








