La falta de lluvias comienza a generar señales de estrés en los cultivos de la región núcleo, particularmente en el trigo, que se aproxima a su período crítico de definición de rendimiento. De acuerdo con el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), unas 160.000 hectáreas de trigo se encuentran actualmente en condición regular, equivalentes al 10% del área implantada.
El trigo entra en una etapa clave con reservas de agua en retroceso en la región núcleo
La región núcleo atraviesa un período de menor disponibilidad hídrica que comienza a impactar sobre los cultivos. Unas 160.000 hectáreas de trigo se encuentran en condición regular, mientras que la siembra de maíz 2026/27 alcanzó casi el 40% del área prevista, aunque empieza a encontrar límites por la falta de humedad.

El escenario contrasta con el del ciclo anterior, cuando unas 55.000 hectáreas estaban en condición regular, aunque en aquel momento el principal problema era el exceso de agua.

Durante septiembre, las precipitaciones acumuladas en la región se ubicaron entre 5 y 35 milímetros, por debajo de los valores históricos habituales para el mes, que oscilan entre 30 y 70 milímetros según la zona.
A medida que transcurren los días, las reservas de humedad continúan retrocediendo y aumenta la necesidad de nuevas lluvias para sostener el potencial productivo del trigo.
El trigo se acerca al período crítico
La situación adquiere mayor relevancia porque el cultivo está próximo a ingresar en una etapa determinante para la formación del rendimiento.
Según el relevamiento de la BCR, el 42% de los lotes todavía se encuentra en macollaje, mientras que el 52% está en encañazón. Otro 5% se encuentra desplegando la hoja bandera y apenas el 1% de los lotes ya presenta la espiga embuchada, principalmente en sectores del sudeste de Córdoba y centro-sur de Santa Fe.
En cuanto a la condición general, el 25% de los lotes se encuentra en estado bueno, el 50% en condición muy buena y el 15% en estado excelente. El 10% restante corresponde a los cuadros clasificados como regulares.
La falta de humedad comienza a dejar síntomas visibles en diferentes puntos de la región. En Marcos Juárez se observa amarillamiento de plantas, mientras que en Carlos Pellegrini aparecen síntomas en las hojas inferiores asociados a una menor absorción de nitrógeno.

En el sur de Santa Fe, las últimas heladas también sumaron presión sobre el cultivo. En Bigand se registraron daños foliares de distinta intensidad, con diferencias según la variedad y el nivel de fertilización. En María Susana, donde el trigo comienza a ingresar en las primeras etapas de espigazón, los técnicos advierten que tanto la disponibilidad de agua como la posibilidad de nuevas heladas tardías pueden incidir sobre el potencial de rendimiento.
Las enfermedades, por el momento, permanecen contenidas. La mancha amarilla continúa presente en algunos lotes, aunque las bajas temperaturas contribuyeron a ralentizar su evolución. En distintos sectores se prevén aplicaciones de fungicidas para proteger la hoja bandera durante el ingreso al período crítico.
La siembra de maíz avanzó al 40%
Mientras el trigo comienza a sentir el déficit hídrico, la siembra de maíz de la campaña 2026/27 alcanzó 970.000 hectáreas en la región núcleo, cerca del 40% del área prevista.
El avance semanal fue significativo: en apenas siete días se incorporaron unas 470.000 hectáreas. Sin embargo, la disponibilidad de humedad comienza a condicionar la continuidad de las labores.
El escenario presenta diferencias marcadas según las zonas. En el norte de la región núcleo, el avance llega al 85%, mientras que General Villegas registra apenas un 5%, convirtiéndose en uno de los sectores más retrasados.

En los alrededores de Carlos Pellegrini, en tanto, la siembra ya finalizó. En Cañada de Gómez, los productores aguardan nuevas precipitaciones para recomponer la humedad superficial y retomar las tareas.

La disponibilidad de agua también presenta diferencias según el cultivo antecesor. En General Villegas, los lotes provenientes de trigo y soja de segunda todavía cuentan con cierta humedad, mientras que aquellos con rastrojo de soja de primera presentan mayores limitaciones.
El frío también demora la emergencia de los lotes implantados
A las dificultades vinculadas con la humedad se suma el efecto de las bajas temperaturas sobre los lotes de maíz ya sembrados.
En María Susana y alrededores, donde las labores de implantación finalizaron, la emergencia avanza lentamente. Según el relevamiento, alrededor del 90% de los lotes todavía no había emergido al momento de la recorrida, con mejores respuestas en aquellos sembrados entre el 20 y el 25 de agosto.
Una situación similar se observa en Marcos Juárez, donde los primeros lotes recién comienzan a mostrar las plántulas y las demoras en la emergencia llegan a unos 15 días.

En el corredor de San Pedro y Baradero también se registran dificultades asociadas a las bajas temperaturas.
El pronóstico de corto plazo anticipa un incremento de las temperaturas durante los próximos días, con los valores máximos previstos entre sábado y domingo. Posteriormente, el ingreso de un frente frío podría generar algunas precipitaciones, aunque los pronósticos actuales indican que serían aisladas y de moderado volumen.








