La comercialización de granos en Argentina alcanzó un récord histórico durante la campaña 2025/26. Al 7 de octubre, las operaciones de soja, maíz, trigo, sorgo y girasol superaban las 105 millones de toneladas, un volumen que se ubica un 25% por encima del promedio de los últimos cinco años y casi seis millones de toneladas por encima del máximo previo.
Récord comercial del agro: ya se vendieron más de 105 millones de toneladas de granos
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, al 7 de octubre se habían comercializado más de 105 millones de toneladas de soja, maíz, trigo, sorgo y girasol, un 25% por encima del promedio de los últimos cinco años. Mientras avanza la fijación de precios y crecen los embarques de trigo hacia Asia, el maíz enfrenta una fuerte presión bajista tras las nuevas estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Así lo señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por A. Rubicondi, F. Pennino, M. Contardi, Bruno Ferrari y Emilce Terré, que analiza la evolución de las ventas internas, la fijación de precios, los compromisos de exportación y el comportamiento de los mercados internacionales.
El volumen comercializado se corresponde con una campaña de elevada producción. Sin embargo, el sector todavía dispone de un importante remanente: descontado el uso previsto como semilla, quedan alrededor de 41 millones de toneladas por vender.

El reporte destaca que, durante las últimas semanas, se aceleró el ritmo de comercialización y aumentó la proporción de granos vendidos con precio fijado. Esta dinámica estuvo acompañada por una mejora de las cotizaciones locales, particularmente en soja y maíz.
Más ventas y mayor fijación de precios
El maíz constituye uno de los ejemplos más claros de la aceleración comercial. En las cinco semanas previas al 7 de octubre se negociaron cerca de 5,1 millones de toneladas de la campaña 2025/26, casi el doble del volumen habitual para ese período.
Si se suman las nuevas ventas con precio establecido y las fijaciones correspondientes a contratos acordados anteriormente, el volumen de maíz al que se le fijó precio durante esas cinco semanas superó los 6,2 millones de toneladas.
La tendencia también se observa en los principales cultivos. Entre el 1 de julio y el 7 de octubre, la proporción comercializada con precio firme avanzó por encima de los niveles estacionales habituales.

En el caso del maíz, el porcentaje de las compras con precio fijado pasó del 79% al 86%. En el mercado local, la cotización de referencia llegó a ubicarse en torno a los US$ 194 por tonelada, casi un 8% por encima de los valores registrados a fines de agosto, aunque por debajo del máximo de US$ 199 alcanzado a fines de septiembre.
La soja mostró un avance todavía más pronunciado en materia de fijaciones: pasó del 63% al 80% de las compras con precio establecido. Al miércoles previo a la publicación del informe, el precio de referencia rondaba los US$ 371,3 por tonelada, unos US$ 30 por encima de los valores de principios de agosto.
De acuerdo con la BCR, la mejora de las cotizaciones y el mayor ritmo de operaciones contribuyeron a acelerar las decisiones comerciales de los productores.
El trigo argentino gana protagonismo en los mercados asiáticos
El mercado de trigo presenta una dinámica particular, marcada por el elevado volumen de operaciones y el cambio en los principales destinos de exportación.
Según el informe, la comercialización de trigo de la campaña 2025/26 alcanzaba las 23,2 millones de toneladas, de las cuales el 94% ya tenía precio fijado. Desde principios de septiembre se habían negociado 1,4 millones de toneladas, un volumen un 51% superior al promedio de los últimos cinco años para ese período.

Pese al avance, todavía quedaban más de 4,5 millones de toneladas por comercializar, una cantidad significativa para esta etapa del ciclo. En materia de exportaciones, los compromisos superaban el 90% de lo proyectado, aunque persistía un remanente de aproximadamente 1,8 millones de toneladas.
En ese contexto, los compromisos de embarque comenzaron a mostrar una mayor orientación hacia Asia. Al 15 de octubre, el programa de embarques de trigo argentino alcanzaba las 588.100 toneladas, más del doble del promedio habitual para esa altura del año.
Indonesia encabezaba los destinos, con 252.700 toneladas comprometidas, equivalentes al 43% del total, seguida por Brasil, con 206.500 toneladas.
El cambio es significativo respecto de los meses anteriores. Mientras que en julio el Sudeste Asiático concentraba poco más del 20% de los compromisos de embarque, a principios de octubre su participación había trepado al 57%.

La BCR vincula este reordenamiento con las dificultades que atraviesan Rusia y Ucrania en el contexto del conflicto en la región del mar Negro. Durante septiembre, las exportaciones conjuntas de trigo de ambos países cayeron un 80% frente al promedio habitual para ese mes, precisamente cuando suele intensificarse la salida de la nueva cosecha.
Esta situación habría impulsado a los compradores internacionales a buscar proveedores alternativos, favoreciendo la demanda por el trigo argentino.
El maíz cae en Chicago por las mayores previsiones de producción estadounidense
Mientras las ventas locales avanzan a buen ritmo, los mercados internacionales muestran un panorama dispar. El maíz fue el cultivo más afectado por el último informe mensual de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que presentó estimaciones de producción y existencias superiores a las esperadas por los operadores.
El organismo proyectó existencias finales estadounidenses de maíz por 47 millones de toneladas, frente a los 42,4 millones que anticipaba el mercado. La estimación también representó un incremento de 7,2 millones de toneladas respecto del informe anterior.
La sorpresa respondió principalmente a una revisión al alza de los rindes previstos para la cosecha estadounidense, en contraste con las expectativas de los operadores, que esperaban un ajuste por las condiciones climáticas adversas registradas durante el verano en el cinturón maicero.

Tras la publicación, los futuros de maíz en Chicago registraron una caída del 4,1%. El movimiento se sumó a la baja de aproximadamente el 4% observada el 30 de septiembre, cuando otro informe del USDA había informado existencias trimestrales superiores a las previstas.
La presión bajista se explica por una combinación de factores: mejores perspectivas productivas en Estados Unidos, un avance de la cosecha que ya alcanzaba el 33% y una demanda externa que no mostraba la intensidad esperada.
En ese escenario, el maíz cotizaba en torno a los US$ 188 por tonelada, un retroceso del 10% frente al máximo de US$ 211 registrado el 1 de septiembre.
La soja también siente el impacto, mientras el trigo sigue atento al mar Negro
El informe del USDA también tuvo un efecto bajista inicial sobre la soja. Para la campaña estadounidense 2026/27, el organismo elevó su previsión de existencias finales a 8,6 millones de toneladas, por encima de los 8,3 millones que esperaba el mercado.
La revisión, explicada principalmente por mejores rindes, provocó una caída inicial de los futuros, aunque posteriormente se registró una recuperación parcial. Según el análisis de la BCR, la oleaginosa se negociaba en torno a los US$ 464 por tonelada en Chicago, su nivel más bajo desde fines de agosto.
Además, la publicación de los datos provocó una reducción superior a los 200.000 contratos en la posición neta comprada de los grandes fondos de inversión. Esto refleja una moderación de las apuestas alcistas, aunque todavía se mantenían por encima de los niveles observados en años anteriores para esta época.

En trigo, en cambio, la evolución de los precios continúa estrechamente vinculada con el conflicto en el mar Negro y las dificultades logísticas de los exportadores de la región.
Rusia mantiene un ritmo de embarques por el mar Báltico superior al previsto, mientras que Ucrania continúa dependiendo en gran medida del tránsito por el Danubio. A su vez, el avance de la cosecha ucraniana de maíz podría sumar presión sobre la logística exportadora, al competir por capacidad de transporte y embarque con el trigo.
Una campaña récord, con mercados internacionales más volátiles
Los datos de comercialización muestran la magnitud de la campaña agrícola argentina y la capacidad del sector para movilizar grandes volúmenes de granos. Con más de 105 millones de toneladas negociadas, el ciclo 2025/26 supera los registros previos y mantiene un ritmo de fijación de precios superior al habitual.
Sin embargo, el escenario internacional presenta diferencias entre productos. El trigo argentino encuentra oportunidades en Asia ante las dificultades de otros proveedores, mientras que el maíz enfrenta una mayor oferta proyectada en Estados Unidos y la soja registra ajustes en las expectativas del mercado.








