Flavio Briatore no necesita levantar la voz para dejar frases fuertes. Habla corto, mira el negocio con la experiencia de quien conoce cada rincón del paddock y suele ir al punto sin demasiadas vueltas. En Mónaco, durante la conferencia de prensa de los equipos, el italiano volvió a marcar el pulso de Alpine: el equipo mejoró, todavía no está donde quiere estar, Franco Colapinto viene creciendo y el futuro comercial tendrá una apuesta fuerte con la llegada de Gucci.
Briatore, sin vueltas: Alpine crece, Colapinto suma confianza y Gucci marca el nuevo camino
El asesor ejecutivo de Alpine habló en Mónaco con su estilo directo. Reconoció la mejora del equipo, valoró el presente del argentino y explicó por qué el acuerdo con Gucci puede cambiar la imagen de la escudería desde 2027.

Briatore explicó que la recuperación de Alpine no apareció de un día para el otro. El año pasado, según contó, la escudería decidió no gastar energía en desarrollar un auto que apenas podía cambiarle el destino en el campeonato. La diferencia entre terminar noveno o décimo no modificaba demasiado el panorama. Por eso, el trabajo se enfocó en mirar más adelante.

“Trabajamos mucho mejor en el túnel de viento”, señaló el italiano, que también puso sobre la mesa dos puntos centrales: la nueva estructura de ingeniería y el acuerdo con Mercedes para utilizar su unidad de potencia. Para Briatore, ese paquete de decisiones permitió que Alpine diera un paso adelante en esta temporada.
Pero fiel a su estilo, no quiso vender una realidad más grande de la que existe. Alpine mejoró, sí, pero todavía no alcanzó el lugar al que aspira. “No estamos ahí todavía”, reconoció. La frase resume bastante bien el presente del equipo francés: hay señales positivas, aunque el camino sigue siendo largo.
En ese contexto apareció el nombre de Franco Colapinto. Consultado por el argentino, Briatore dejó una valoración positiva sobre su evolución. “Franco está mejorando”, dijo. No fue una frase extensa, pero en el lenguaje seco del italiano tuvo peso. Para Alpine, el crecimiento del piloto de Pilar desde Miami es un dato concreto dentro de una temporada que también exige paciencia.
Briatore habló de Colapinto como se habla de un piloto joven que todavía está en pleno proceso. Remarcó que los chicos que llegan a la Fórmula 1 cargan con mucha presión y que no siempre es sencillo entender cuál es su techo real. En el caso de Franco, el asesor de Alpine lo ve más calmo, más asentado y mejor integrado al equipo. “Estamos muy felices con la mejora de su rendimiento hasta ahora”, sostuvo.
También dejó una frase que abre una puerta interesante: “No sabemos todavía cuál es el límite de Franco”. Allí está, quizás, la mirada más importante. No lo presenta como un caso cerrado ni como una promesa ya resuelta, sino como un piloto en evaluación positiva, con margen para crecer y con tiempo para demostrar hasta dónde puede llegar dentro de la Fórmula 1.

Para Colapinto, cada fin de semana cuenta. Alpine necesita puntos, necesita desarrollo y necesita referencias claras dentro del garaje. Pierre Gasly sigue siendo el piloto de experiencia y de rendimiento más constante, algo que Briatore también destacó. Franco, en cambio, transita otro camino: el de afirmarse carrera a carrera, ganarse confianza y transformar cada oportunidad en un argumento a favor.
La conferencia también dejó otro tema fuerte: Gucci. Desde 2027, la marca italiana será patrocinador principal de Alpine y el equipo pasará a competir bajo el nombre Gucci Racing Alpine Formula One Team. Para Briatore, no se trata sólo de cambiar un sponsor por otro. Es una forma de reposicionar al equipo en una Fórmula 1 que ya no se juega únicamente en la pista.
“Gucci es uno de los grandes negocios que hice en todo mi tiempo en la Fórmula 1”, afirmó. La frase no es menor viniendo de alguien que ya vivió etapas fuertes junto a Benetton, Telefónica o ING. Sin embargo, el propio Briatore marcó la diferencia: Benetton era una marca potente, pero Gucci pertenece a otro universo, el del lujo, la imagen global y la exposición internacional.
El italiano también explicó que este acuerdo puede ser bueno para la Fórmula 1. Comparó la presencia de Gucci con la de Louis Vuitton, aunque dejó una diferencia clara: Louis Vuitton acompaña a la categoría, mientras que Gucci estará dentro del equipo, en el auto y en la identidad de Alpine. “Gucci está en la arena. Gucci está en el coche”, remarcó.
Antes de mirar hacia esa nueva etapa, Briatore agradeció a BWT, actual patrocinador principal de Alpine. De todos modos, dejó claro que el acuerdo con Gucci encaja mejor con la posición que el equipo quiere ocupar: crecer rápido, mejorar su imagen, fortalecerse económicamente y ganar presencia en el paddock.
También hubo espacio para hablar de la posible venta de la participación de Otro Capital. Allí Briatore buscó separar las cosas. Aclaró que ese tema pertenece al Grupo Renault y no directamente al equipo de Fórmula 1. Incluso mencionó que hubo negociaciones y nombres importantes alrededor, como Toto Wolff y Christian Horner, pero insistió en que cualquier movimiento deberá tener la aprobación de Renault.
Sobre el final, el italiano volvió a la parte deportiva y dejó otra definición importante. Alpine utiliza el mismo motor Mercedes que otros equipos, pero todavía está por detrás de McLaren y de la propia Mercedes. Por eso, para Briatore, el problema no se resuelve sólo con la unidad de potencia. El foco debe estar en el auto.
“El coche es mucho más importante en este momento”, dijo. Y marcó el camino: trabajar en el chasis, en la dinámica y en el comportamiento en pista. Dicho de otra manera, Alpine sabe que el motor ayuda, pero que la diferencia real debe encontrarla en su propio desarrollo.
Briatore dejó en Mónaco una foto bastante clara del presente de Alpine. No adornó demasiado, no prometió milagros y tampoco esquivó los temas incómodos. Reconoció avances, pidió más rendimiento, respaldó el crecimiento de Colapinto y defendió una apuesta comercial que puede cambiar la cara del equipo desde 2027.
En su estilo, seco pero conocedor, el italiano marcó el rumbo. Alpine está mejor, aunque todavía lejos. Colapinto crece, aunque aún debe demostrar su techo. Y Gucci aparece como la señal de una escudería que busca algo más que resultados: quiere volver a tener peso propio dentro de la Fórmula 1.








