Alpine llegó al Gran Premio de Hungría con sus dos pilotos cerca de la zona de puntos, pero terminó la carrera más lejos de lo esperado. Pierre Gasly largó 12º y conservó esa posición, mientras que Franco Colapinto partió 13º y cayó hasta el 15º lugar, a dos vueltas del ganador Lando Norris.
Alpine se quedó sin respuestas en Hungría y pagó caro su falta de evolución
Pierre Gasly terminó 12º y Franco Colapinto, 15º, después de una carrera en la que ninguna estrategia consiguió compensar la falta de rendimiento del A526. Racing Bulls sumó con sus dos autos y desplazó al equipo francés al sexto puesto del Campeonato de Constructores.

El resultado dejó expuesta una realidad que ya no puede explicarse solamente por una mala clasificación, una decisión estratégica o una circunstancia puntual. El A526 perdió competitividad frente a sus rivales directos y las herramientas utilizadas durante la carrera no alcanzaron para modificar el panorama.
Gasly realizó tres detenciones: colocó neumáticos duros en las vueltas 16 y 39 y blandos en la 55. Colapinto siguió una estrategia de dos paradas, ambas para montar compuestos duros, en los giros 15 y 37.
Alpine intentó abrir alternativas con sus pilotos, pero ninguna produjo una ganancia real. Gasly terminó a más de un minuto de los puntos y Colapinto nunca consiguió recuperar el ritmo después de las primeras vueltas.

Una carrera difícil para Colapinto
El argentino explicó que comenzó a sufrir con el comportamiento del auto después de la tercera vuelta. Ni siquiera los neumáticos nuevos le permitieron recuperar velocidad y, con el paso de los giros, perdió contacto con el grupo que peleaba delante.
“Nos faltó mucho ritmo. Después de las primeras tres vueltas empecé a tener problemas con el auto y nunca pude recuperarme”, reconoció.
Colapinto también planteó la posibilidad de que el A526 hubiera sufrido algún daño, debido a la falta de equilibrio y adherencia que sintió durante buena parte de la prueba. El equipo deberá revisar los datos y el estado del monoplaza antes de sacar conclusiones definitivas.
Su vuelta más rápida fue de 1m24s624, frente al 1m22s871 de Gasly. La diferencia no permite realizar una comparación directa porque el francés utilizó neumáticos blandos durante el tramo final, pero refleja hasta qué punto el argentino quedó condicionado por el comportamiento de su auto.

El problema superó cualquier estrategia
Gasly fue igualmente claro en su diagnóstico. Alpine no tuvo el ritmo necesario para competir con Racing Bulls ni con Audi, justamente los equipos contra los que pelea en el campeonato.
El francés reconoció que la escudería intentó una estrategia diferente y aprovechó los juegos de neumáticos nuevos disponibles, aunque esas variantes no modificaron el resultado.
“Es la realidad del lugar en el que estamos. No podemos ocultarlo y solamente nosotros podemos solucionarlo llevando más rendimiento al auto”, afirmó.
Ese análisis resulta central. La estrategia puede discutirse y Alpine deberá revisar si sus decisiones permitieron maximizar las posibilidades de ambos pilotos. Sin embargo, ningún movimiento desde el muro podía crear una velocidad que el A526 no tenía.
Los rivales avanzaron
La consecuencia más preocupante apareció en el Campeonato de Constructores. Liam Lawson terminó octavo y Arvid Lindblad, décimo, por lo que Racing Bulls sumó con sus dos autos y desplazó a Alpine del quinto puesto.
Audi también finalizó por delante de los dos pilotos franceses: Nico Hülkenberg fue noveno y Gabriel Bortoleto quedó 11º. Aston Martin, por su parte, mostró una mejora evidente después de introducir un paquete prácticamente nuevo en Hungría.
Mientras sus rivales evolucionaron, Alpine quedó detenido. La escudería consiguió sumar en China, Miami, Canadá, Barcelona, Gran Bretaña y Bélgica, pero las últimas carreras dejaron en evidencia que aquellos resultados no garantizaban su posición en la zona media.
La autocrítica de Briatore
Flavio Briatore no buscó excusas después de la carrera. El asesor ejecutivo reconoció que Racing Bulls realizó un mejor trabajo durante esta parte de la temporada y pidió una reacción inmediata en Enstone.
“No hemos sido lo suficientemente buenos últimamente. Tenemos que admitir que ellos hicieron un trabajo mejor en esta etapa del año”, sostuvo.
Alpine tiene previstas nuevas piezas para después del receso y confía en que esa actualización pueda producir un salto de rendimiento. El problema es que ya no alcanza con una pequeña mejora: el equipo necesita recuperar rápidamente el terreno perdido para evitar que Racing Bulls y Audi amplíen la diferencia.
El ejemplo de Aston Martin demuestra que todavía es posible cambiar el rumbo durante la temporada. Colapinto destacó precisamente el avance del equipo británico y expresó su esperanza de que Alpine pueda conseguir algo similar con sus próximas evoluciones.
El receso llega en un momento necesario para ordenar ideas, analizar el rendimiento y preparar las modificaciones. Colapinto permanecerá algunos días más en Hungría para participar de una prueba de neumáticos de Pirelli antes de iniciar sus vacaciones.
Alpine todavía dispone de media temporada para reaccionar. Sin embargo, Hungría dejó una advertencia concreta: si las nuevas piezas no ofrecen un salto importante, recuperar el quinto lugar será cada vez más difícil. El equipo ya reconoció el problema. Ahora deberá demostrar que también posee la capacidad técnica para resolverlo.









