Antonio Ubaldo Rattín, uno de los máximos referentes de la historia de Boca Juniors y un símbolo de la Selección argentina, falleció este sábado a los 89 años. Nacido el 16 de mayo de 1937 en Tigre, provincia de Buenos Aires, el mediocampista dejó una marca imborrable en el fútbol argentino por su personalidad, liderazgo y fidelidad a las dos camisetas que defendió durante toda su carrera.
Murió Antonio Rattín, leyenda de Boca que quedó en la historia del Mundial 1966
El exmediocampista dejó una marca imborrable por su liderazgo, su trayectoria en la Selección argentina y un episodio que trascendió las canchas durante la Copa del Mundo disputada en Inglaterra.

El “Rata” se convirtió en un emblema del club de la Ribera y en uno de los grandes capitanes del seleccionado nacional. Su nombre quedó asociado a la entrega, el carácter y una forma de representar al fútbol argentino que trascendió generaciones.

El inicio de una historia inolvidable
La llegada de Rattín al primer equipo de Boca ocurrió en un partido especial: debutó el 9 de septiembre de 1956 en La Bombonera frente a River, en un Superclásico que terminó con victoria para el conjunto xeneize.
Con apenas 19 años, el volante central fue elegido por el entrenador Mario Francisco Fortunato para ocupar un lugar en el mediocampo. Su actuación convenció desde el comienzo y se mantuvo como titular durante el resto de aquel campeonato.
En sus primeros años compartió equipo con figuras como Natalio Agustín Pescia, de quien tomó referencias sobre el compromiso y la identificación con la camiseta azul y oro. Con el paso del tiempo, Rattín se transformó en capitán y en uno de los máximos símbolos de Boca.

Escena histórica en Inglaterra 1966
Además de su trayectoria en Boca, Rattín quedó grabado en la memoria del fútbol mundial por un episodio ocurrido durante el Mundial de Inglaterra 1966.
En los cuartos de final ante el seleccionado local en Wembley, el mediocampista argentino fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein en un partido marcado por la polémica. En ese momento no existían las tarjetas amarillas y rojas, por lo que la decisión generó una fuerte discusión dentro del campo de juego.
Tras abandonar el partido, Rattín protagonizó una de las imágenes más recordadas de aquella Copa del Mundo: según recordó el propio futbolista, se sentó en la alfombra roja ubicada cerca del palco destinado a la Reina Isabel II mientras observaba algunos minutos del encuentro antes de retirarse.
El episodio se convirtió en una de las grandes anécdotas de la historia de los Mundiales y quedó ligado a la personalidad del capitán argentino, que siempre se caracterizó por defender sus convicciones dentro de la cancha.

Un símbolo de Boca
Rattín disputó toda su carrera profesional con dos camisetas: la de Boca Juniors y la de la Selección argentina. Esa fidelidad fue una de las frases que más lo representaron a lo largo de los años.
En el club de la Ribera jugó más de una década, se convirtió en referente del equipo y fue reconocido por hinchas y compañeros como uno de los grandes líderes de la institución.
Con Argentina participó en los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966, donde llevó la cinta de capitán y defendió al seleccionado en una época en la que el fútbol nacional buscaba consolidarse en el escenario internacional.
Luego de su retiro, continuó vinculado al mundo del fútbol y recibió distintos homenajes por su trayectoria. Su figura quedó asociada para siempre a la historia de Boca, a la Selección y a una época en la que el liderazgo dentro del campo de juego tenía un peso determinante.









