Aston Martin llega al Gran Premio de Hungría con una de sus novedades más esperadas de la temporada. El equipo estrenará una importante actualización del AMR26 con la intención de encontrar una dirección de desarrollo que le permita comenzar a reducir la distancia con la zona media.
Alonso respalda a Newey y espera que Hungría marque el inicio de la recuperación
Aston Martin estrenará en el Hungaroring su primera gran actualización de 2026. El español confía en la capacidad técnica del equipo, pero aclaró que ninguna mejora puede eliminar inmediatamente la diferencia que mostró el AMR26 en Spa.

Fernando Alonso evitó anticipar cuánto podrá mejorar el coche antes de probar las nuevas piezas. Después de las dificultades sufridas en Silverstone y Spa-Francorchamps, el español considera que el primer objetivo será comprobar si el paquete funciona de acuerdo con las expectativas.
“Es difícil decirlo. No estoy pensando demasiado en números o posiciones. En las últimas cinco carreras tuvimos diferencias muy distintas dentro de la zona media”, explicó durante la conferencia de prensa en el Hungaroring.
Aston Martin atravesó uno de sus fines de semana más complicados en Bélgica. Alonso recordó que terminó a 2,1 segundos del piloto que tenía inmediatamente delante y reconoció que ninguna actualización puede recuperar semejante diferencia de una sola vez.

“No hay ningún paquete en el mundo que pueda darte ese tiempo. Probablemente nuestra posición tampoco habría cambiado si hubiéramos utilizado el coche actualizado en Spa”, admitió.
Un circuito más favorable
El Hungaroring podría ofrecer un escenario más apropiado para evaluar las nuevas piezas. Su trazado sinuoso y la menor incidencia de la potencia deberían reducir algunas de las debilidades que condicionaron al AMR26 en Bélgica.
“Esperamos que Budapest sea un circuito más favorable para nosotros. La potencia no es lo más importante aquí. Actualizaremos el coche, pero todavía no la unidad de potencia”, señaló Alonso.

Honda tiene previsto introducir cambios más adelante, durante el Gran Premio de Países Bajos. Por eso, Aston Martin utilizará el fin de semana en Hungría para concentrarse en el comportamiento del chasis y determinar si la evolución permite liberar rendimiento.
“Todavía tenemos un déficit que debemos superar. Estoy más centrado en entender la dirección del coche, si vamos por el camino correcto y si finalmente conseguimos desbloquear rendimiento”, sostuvo.
La confianza de Alonso en Newey
Más allá de las dificultades actuales, Alonso manifestó su respaldo al proyecto encabezado por Adrian Newey. El bicampeón mundial considera que Aston Martin cuenta con los recursos necesarios para resolver sus problemas, aunque advirtió que el proceso llevará tiempo.
“No es que necesite respuestas. Tengo una imagen bastante clara por parte del equipo de que solucionaremos todos los problemas. Llevará tiempo, pero no tengo ninguna duda de que Adrian ofrecerá, tarde o temprano, el mejor coche de la parrilla”, afirmó.
Para Alonso, el paquete que debutará en Hungría debe representar el primer paso de una evolución que continuará durante la próxima temporada.
“Me gustaría ver ese primer paso con esta actualización. Creo que habrá más el año que viene y también en los años siguientes”, agregó.
El español también respaldó a Honda, pese a los inconvenientes que afectaron a la unidad de potencia durante el comienzo de la nueva asociación.
“Es cuestión de tiempo que Honda solucione los problemas. Empezamos con el pie izquierdo y ahora estamos atravesando ese proceso y ese dolor durante los fines de semana. Estamos trabajando juntos para resolverlo”, explicó.
La principal incógnita, según Alonso, no pasa por la capacidad del equipo para reaccionar, sino por el tiempo que necesitará para volver a ser competitivo.
“La pregunta es cuánto tardará el coche en ser competitivo. Quizás las próximas dos carreras nos den alguna idea”, reconoció.
Alonso aseguró que continúa sintiéndose motivado, fresco y rápido. Cuando volvió a ser consultado sobre su futuro, cerró cualquier especulación con una respuesta directa y una sonrisa: “Tengo contrato, así que no me muevo”.









