Las pruebas de pretemporada comenzaron este lunes en el circuito de Barcelona-Catalunya bajo una fuerte presión para las escuderías, inmersas en una auténtica carrera contra el reloj para llegar a tiempo con sus nuevos monoplazas.

El equipo de Stroll atraviesa una situación delicada en el inicio de la pretemporada de Fórmula 1 en Barcelona. El equipo no estará en pista durante las dos primeras jornadas y crecen las dudas sobre cuándo Fernando Alonso y Lance Stroll podrán estrenar el nuevo monoplaza.

Las pruebas de pretemporada comenzaron este lunes en el circuito de Barcelona-Catalunya bajo una fuerte presión para las escuderías, inmersas en una auténtica carrera contra el reloj para llegar a tiempo con sus nuevos monoplazas.
Tras la ausencia confirmada de Williams, en las últimas horas surgieron versiones que indican que Aston Martin también atraviesa serias dificultades para cumplir con el cronograma previsto.

Está confirmado que el equipo no tomará parte de las dos primeras jornadas de ensayos y que incluso su presencia el miércoles sigue siendo incierta.

En el mejor de los escenarios, Fernando Alonso y Lance Stroll podrían salir a pista recién el jueves, lo que limitaría considerablemente el tiempo disponible para recopilar datos y ajustar el coche.
Si bien el hospitality y toda la estructura operativa de Aston Martin ya se encuentran montados en el paddock, la ausencia del monoplaza en pista mantiene abierta una amplia gama de hipótesis.

Por el momento, desde el equipo no se ha brindado una explicación oficial, lo que alimenta las especulaciones sobre el alcance real de los inconvenientes.
Los rumores sobre retrasos en el proyecto no son nuevos.

Desde principios de enero circulaban versiones sobre dudas técnicas en el desarrollo liderado por Adrian Newey, que habrían derivado en modificaciones de último momento con impacto directo en el calendario de producción y ensamblaje.
A estas complicaciones se sumarían, según trascendidos, plazos extremadamente ajustados en el programa de Honda, con desafíos logísticos mayores en comparación con otros fabricantes. En un contexto de tiempos límite, cualquier contratiempo en la fase final de armado puede provocar demoras significativas.

De todos modos, no se descarta que se trate de inconvenientes menores surgidos durante el ensamblaje final del monoplaza.

En ese sentido, desde el entorno del equipo se aclara que los crash-tests fueron superados con éxito hace tiempo y sin incidentes, lo que sugiere que los problemas no estarían vinculados a la estructura básica del coche.