Donde durante años hubo una tribuna, ahora comienza a abrirse el espacio para el futuro. La demolición total de la estructura ubicada en la zona de la antigua Horquilla marcó un nuevo avance en la transformación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez y permitirá extender el trazado porteño hacia el sector que ocupaba el kartódromo.
El Gálvez derribó una tribuna y abrió paso al trazado pensado para la Fórmula 1
La demolición de la estructura ubicada en la antigua Horquilla permitirá extender el circuito y construir una nueva variante de 4,87 kilómetros. La obra forma parte de la renovación preparada para el regreso de MotoGP en 2027 y de un proyecto que busca obtener, a futuro, la homologación necesaria para recibir a la máxima categoría.

No se trata solamente de retirar una construcción histórica. La intervención resulta necesaria para prolongar la recta opuesta, incorporar una nueva horquilla y completar la variante diseñada con las exigencias necesarias para que, una vez terminada y evaluada, pueda aspirar a recibir la homologación FIA Grado 1.

Esa certificación es indispensable para albergar una carrera de Fórmula 1, aunque por sí sola no garantiza el regreso del Gran Premio de la Argentina.
Una modificación central
La renovación del Gálvez comenzó con el objetivo inmediato de preparar el escenario para el regreso de MotoGP en 2027. Sin embargo, el proyecto fue reformulado para que las obras también permitan construir una configuración compatible con las necesidades actuales de la Fórmula 1.
La variante destinada al Mundial de Motociclismo tendrá 4,3 kilómetros y 14 curvas. La configuración proyectada para la F1 alcanzará los 4,87 kilómetros y contará con 15 curvas. La pista conservará un ancho mínimo de 12 metros, que aumentará a 15 en la recta principal y a 18 en la primera curva.

La antigua tribuna de la Horquilla estaba ubicada precisamente sobre el espacio que necesita ocupar esa extensión. Su demolición permitirá avanzar sobre el terreno del viejo kartódromo, que será trasladado a otro sector del predio y reemplazado por una nueva pista con estándares internacionales.
“Estamos transformando el Autódromo para que vuelva a estar a la altura de los grandes eventos internacionales. Esta obra nos permite extender el circuito y seguir avanzando hacia el objetivo de contar con una pista preparada para recibir, eventualmente, a la Fórmula 1 en Buenos Aires”, expresó el secretario de Deportes porteño, Fabián Turnes.
La palabra “eventualmente” resulta central. La Ciudad construye una pista con proyección internacional, pero todavía deberá completar los trabajos y superar las inspecciones técnicas correspondientes.
La transformación no se limita al dibujo del circuito. El proyecto incluye un nuevo edificio de boxes, torre de control, paddock, túnel de acceso para la logística, sistemas de drenaje, calles de servicio, muros de contención y dispositivos electrónicos de señalización.
También se colocará un pavimento desarrollado específicamente para competencias internacionales y se reforzarán las medidas de seguridad en todo el escenario. El diseño fue realizado junto con Tilke Engineers & Architects, la empresa especializada en la construcción y modernización de autódromos, mientras que los trabajos están a cargo de Autopistas Urbanas.
La última actualización oficial ubicó el avance general de las obras en torno al 60 por ciento. La estructura de los boxes, la torre de control y el paddock ya estaba levantada, mientras continuaban los cerramientos, la construcción de los pianos y la preparación de la pista para recibir su capa definitiva de asfalto.
El nuevo escenario tendrá capacidad para albergar hasta 150.000 espectadores por jornada y será una de las piezas deportivas centrales de Buenos Aires durante 2027, cuando la ciudad ejercerá la distinción de Capital Mundial del Deporte.

La demolición de la tribuna representa un avance concreto, pero el camino hacia la Fórmula 1 todavía tiene varias etapas. Cuando la obra esté terminada, la FIA deberá inspeccionar el trazado, las vías de escape, los accesos, el centro médico, la seguridad y la capacidad operativa del autódromo.
Recién después de obtener la homologación Grado 1, Buenos Aires podrá presentar al Gálvez como una sede técnicamente apta. Luego quedará la negociación comercial con la Fórmula 1 para conseguir un lugar dentro de un calendario con numerosos países interesados y contratos de largo plazo.
El último Gran Premio de la Argentina se disputó en 1998 y tuvo como ganador a Michael Schumacher. Desde entonces hubo anuncios, proyectos y diferentes intentos de recuperación que no consiguieron avanzar.








