-CCS: La complejidad que tiene entrenar todos los días con los rivales más fuertes, los mejores del mundo que hay en la flota, muchas veces te genera una gran frustración. Cuando llegamos ellos ya tenían dos meses de entrenamientos encima. Y empezamos varios escalones más abajo. Y hasta que llegamos a igualarlos hubo que hacer un trabajo enorme, sin descanso, entregándolo todo. Esa experiencia vale mucho por la fortaleza mental que te genera nunca bajar los brazos y seguir peleando para no estar entre los cinco mejores si no ser la mejor es muy grande. Tenemos que pararnos en nuestras fortalezas, respetando, con humildad a los rivales, que son muy fuertes. Y una de las fortalezas más grandes que tiene nuestro equipo es la mental, la capacidad de trabajo, entrega absoluta. Eso fue lo que hicimos en todo este tiempo y son puntos muy importantes a la hora de preparar unos Juegos Olímpicos.