Franco Colapinto habla de Fórmula 1, de Alpine, de Buenos Aires y de la posibilidad de un Gran Premio argentino, pero en ningún momento se corre de algo que lo define: la simpleza. En medio de una conferencia atravesada por la expectativa, el cariño popular y la dimensión internacional del Road Show, el piloto se mostró cercano, espontáneo y todavía sorprendido por el lugar que ocupa.
La simpleza de Colapinto, el rasgo que también explica el fenómeno
El piloto argentino destaca por su cercanía y humildad, manteniendo una conexión genuina con el público, incluso en el vertiginoso mundo de la Fórmula 1.

Esa naturalidad apareció en varios momentos. Cuando le preguntaron por la emoción que puede sentir el domingo, no buscó una frase grandilocuente. Dijo que no suele llorar de felicidad, que tal vez ponga “una sonrisa” y bromeó con llevarse “unos papelitos” por si se le caen algunas lágrimas. Admitió que todavía no termina de tomar dimensión del volumen que tiene todo lo que provoca y que, en el fondo, se sigue sintiendo la misma persona que antes del salto a la Fórmula 1.

Ahí está, quizás, una de las claves de su vínculo con el público. Colapinto no se presenta como una estrella distante. Habla como quien todavía recuerda al chico que caminaba por los boxes del Turismo Carretera, soñando con cruzarse a un piloto para pedirle una foto. Por eso, cuando ve a los chicos acercarse al automovilismo por él, entiende perfectamente lo que sienten.
Incluso en medio de la expectativa por el evento, Colapinto dejó una muestra de su espontaneidad. Al hablar de los preparativos en la Ciudad de Buenos Aires, se acordó de quienes conviven con los cortes y las complicaciones de tránsito: “Están las puteadas con el tránsito, perdón. Perdón a todos los vecinos, a toda la gente de Libertador”. La frase, dicha entre risas y sin solemnidad, volvió a mostrarlo cercano, atento al impacto cotidiano del espectáculo y lejos de cualquier postura de estrella.
El auto de Fangio, otro momento especial
Otro momento de color apareció cuando Colapinto reveló que no solo manejará el Alpine en el Road Show. Casi como si se le escapara, contó que también se subirá a un auto de Juan Manuel Fangio.

“¿Está anunciado?”, preguntó enseguida, entre risas. “Pensé que estabas haciendo un spoiler tremendo”, bromeó después. Más allá del tono distendido, el piloto dejó en claro el valor simbólico de esa posibilidad: “Tener la oportunidad de manejar ese auto va a ser algo único”.
El piloto también contó que será la primera vez que participe de un Road Show y bromeó con una situación particular: “Nunca hice un trompo en la calle”.








