Colapinto atraviesa días especiales. En la previa del Road Show que lo tendrá como protagonista en las calles de Buenos Aires, el piloto argentino habló en conferencia de prensa y dejó en claro que el evento no será una simple exhibición: para él, representa una forma de devolverle al público argentino una parte del apoyo recibido desde su llegada a la Fórmula 1.
Colapinto: "Correr un Gran Premio de Argentina es una de las cosas que más quiero en esta vida"
Una de las definiciones más fuertes del piloto en la conferencia apareció cuando le preguntaron por el Autódromo de Buenos Aires y la posibilidad de recuperar el Gran Premio de Argentina.


“Me emociona que al final haya tantos argentinos alrededor mío”, reconoció Colapinto, al hablar de lo que significará manejar un Fórmula 1 ante su gente. El piloto remarcó que, si bien ya corrió en países con fuerte presencia de hinchas argentinos, esta será la primera vez que el contacto sea directamente con el público de su país. “Que yo sea el piloto, que yo sea al final el que lo maneja, es un sueño en realidad”, expresó.
El joven argentino valoró especialmente la organización del evento, que —según explicó— se concretó en poco tiempo y con un alto nivel de profesionalismo. “Estoy muy impresionado con la profesionalidad de la gente, la profesionalidad de todo el equipo que armó este evento tan especial en tan poco tiempo”, sostuvo. También anticipó que el domingo será una jornada con muchos detalles preparados para los fanáticos.
"Francomanía"
Más allá del espectáculo, Colapinto insistió en que el Road Show tiene un sentido emocional y popular. “Lo hago por mí, pero lo hago mucho más por los argentinos”, afirmó. En ese sentido, explicó que quería acercar el auto al país para que los hinchas no tuvieran que hacer el esfuerzo de viajar al exterior para verlo. “Traerles el auto acá para que ellos no tengan que hacer un esfuerzo tan grande como es viajar al exterior para venir a apoyarme”, señaló.
Uno de los momentos más fuertes de la conferencia llegó cuando habló de los chicos que comenzaron a interesarse por el automovilismo a partir de su aparición en la máxima categoría. Colapinto recordó sus propios comienzos en el karting y la decisión de irse muy joven a Europa para intentar cumplir un sueño que muchos veían lejano. “Yo me lo creí tanto que al final, con 14 años, tomé una decisión muy loca de irme solo, muy lejos, a probar suerte y ver qué pasaba”, contó.

El piloto también se mostró conmovido por el efecto que generó en las nuevas generaciones. “Los chicos empezaron a querer ir al kartódromo, a andar en karting, a aprender un poco más”, dijo. Y agregó que saber que tuvo “una parte chiquitita” en el crecimiento reciente del automovilismo argentino le genera una alegría especial.
En esa misma línea, Colapinto habló de los sacrificios que exige llegar a la Fórmula 1. Señaló que el camino está lleno de momentos difíciles, de dudas y de obstáculos económicos y personales. “Si es fácil lo harían todos y no seríamos 22, seríamos mucho más en la Fórmula 1”, resumió. Para el argentino, la clave estuvo en sostener la convicción, aprovechar cada oportunidad y apoyarse en un equipo de trabajo que empujó en la misma dirección.
Consultado por el fenómeno de la “francomanía”, Colapinto admitió que todavía le cuesta tomar dimensión de lo que genera. “No me esperaba que fuera del automovilismo se generara algo tan lindo y un fanatismo tan grande”, confesó. También aseguró que se siente la misma persona que antes del gran salto de popularidad, aunque reconoce que con el tiempo deberá acostumbrarse a ese nuevo lugar.
Futuro automoviístico
La conferencia también dejó una definición fuerte sobre el futuro: Colapinto volvió a expresar su deseo de correr un Gran Premio de Argentina. “Para mí correr un Gran Premio de Argentina es una de las cosas principales que más quiero en esta vida”, afirmó. Además, contó que visitó el Autódromo de Buenos Aires y destacó los trabajos que se están realizando allí. “Parecía otro lugar”, dijo sobre las obras, y consideró que el proyecto va “por muy buen camino”.
El piloto vinculó directamente el Road Show con esa posibilidad futura. Para él, mostrar lo que puede generar la Fórmula 1 en la Argentina es un primer paso importante. “La forma más fácil es mostrándoselos en la pista o en la avenida por lo menos”, sostuvo, en relación con la necesidad de que el mundo de la Fórmula 1 vea la pasión del público argentino.

Sobre el cierre, Colapinto habló de lo que le provoca volver al país. Dijo que la Argentina lo recarga, lo ayuda a poner “los pies sobre la tierra” y le permite reencontrarse con su familia y sus afectos. Incluso mencionó la emoción de que su abuela pueda verlo manejar un Fórmula 1 de cerca. “Siempre volver a Argentina para mí es algo especial”, expresó.
El domingo, Colapinto no solo manejará un auto de Fórmula 1 en Buenos Aires. También se encontrará con una multitud que siente que su historia le pertenece un poco. Entre el sueño cumplido, el cariño popular y la esperanza de recuperar un Gran Premio argentino, el Road Show aparece como mucho más que una exhibición: será una postal del presente de Colapinto y, quizás, una señal del futuro que el automovilismo nacional se anima a imaginar.









